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ENTREVISTA A BONIFACIO SÁNCHEZ...

Es tremendamente positivo que en Buenos Aires se haya abierto la causa

Bonifacio Sánchez, portavoz de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica

Foro Jurídico Iberoamericano.- ¿Qué significa la ley de memoria histórica de Diciembre 2007?

Bonifacio Sánchez.- Esta ley vino forzada por lo ocurrido unos años antes, en el 2000 se inician las primeras exhumaciones y se organizó un movimiento inesperado para todos, incluido para el Gobierno.

La ley se puso en marcha pero con muchísimas limitaciones, se queda a medio camino, ya que no obece a las necesidades que se planteaban y se continúan planteando desde la memoria histórica. En primer lugar, no aborda la primera tarea urgente que es conocer el estado de la recuperación de los desaparecidos, y por otro lado, no obliga a los poderes del Estado a intervenir, ya que deja al criterio de los Administraciones Locales Autonómicas la posibilidad de desarrollar políticas activas de memoria, no obliga a ninguna Administración a tomar decisiones. 

“La ley se queda a medio camino ya que no obedece a las necesidades que se planteaban y se continúan planteando desde la memoria histórica”

FORJIB.- ¿En qué ayudó la puesta en marcha de esta ley?

B.S.- Para empezar puso sobre la mesa un debate de primer orden, y obligó a todas las fuerzas políticas a tomar partido, ya que el proyecto de ley se debatió tanto en el Parlamento como en el Senado. La sociedad y los medios de comunicación avivaron este debate y trasladaron una realidad que casi nadie quería ver.

En segundo lugar facilita una serie de medios que hasta ese momento no se habían tenido, como por ejemplo subvenciones para proyectos concretos de exhumaciones, hay comunidades autónomas que incluso ponen en marcha la elaboración de mapas de fosas y eso requiere un trabajo importante de técnicos y de medios.

Por otro lado, se ha dado un paso hacia delante en cuanto a la retirada de determinada simbología y nombres que hacen mención a los franquistas, ya que a pesar de que la ley no obliga a su retirada, sí se puede exigir. 

“Con la querella Argentina, la idea que hay por parte de los denunciantes es poner en busca y captura a los asesinos que todavía están sueltos”

FORJIB.- ¿Qué es lo que se pide a través de la memoria histórica?

B.S.- Lo que se quiere es sacar a la luz una historia no contada, no conocida y ocultada, fundamentalmente, en las cunetas de este país, y la única forma de recuperarla es mediante el ejercicio de la memoria individual y colectiva.

FORJIB.- ¿Qué avances se han realizado desde que se promulgó la ley hasta el día de hoy?

B.S.- Los avances tienen más que ver con el propio movimiento que con la ley, ya que esta no supuso ni un avance ni un freno al movimiento de la memoria. La ley facilitó determinadas cosas, pero el grueso del trabajo se ha realizado desde el movimiento de la memoria y particularmente desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) que es la que origina todo este movimiento.

A pesar de esto, el gran avance que ha tenido la promulgación de la ley ha sido poner en conocimiento de los ciudadanos la realidad de este país. Es verdad que tuvimos que ir a Argentina para buscar justicia, pero en el camino se consiguió ese debate y también que nadie discuta que estamos hablando de 114.000 desaparecidos, en definitiva, el gran avance es que hoy nadie puede discutir esa realidad que nunca se quiso saber.

“Nosotros queremos que se rompan esos pactos de silencio, pero la judictura no se atreve, a pesar de que sería muy fácil”

FORJIB.- ¿En que punto se encuentra actualmente las querelles interpuestas?

B.S.- Estamos en un momento crucial, pero hay algunas trabas. Tenían que haber declarado en la Embajada Argentina tres denunciantes y es la segunda vez que se intenta pero ha habido presiones políticas para impedir la declaración de los testigos mediante video conferencia con la jueza María Sebrini de Cubría.

Las denuncias abarcan desde 1936 a 1977, ese periodo de tiempo es el proceso que ha abierto la jueza en Argentina, y es muy importante porque todavía quedan represores vivos. Con la querella Argentina, la idea que hay por parte de los denunciantes es poner en busca y captura a los asesinos que todavía están sueltos.

FORJIB.- ¿Qué base jurídica existe para poder continuar avanzando?

B.S.- La base jurídica pueden explicarla mejor los abogados que tenemos, Carlos Slepoy y Ana Mesutti, que son los que manejan todo el terreno jurídico.

Yo no puedo argumentarte el cuerpo jurídico pero sí puedo decirte que la ARMH fuimos los primeros en ir a Buenos Aires el 14 de abril 2010 y presentamos la primera querella. Desde ese momento se fue ampliando con mucho más gente, y lo que nosotros planteamos es el reconocimiento de que existen crímenes de lesa humanidad y concretamente crímenes de desaparición forzosa, que es un derecho internacional que no prescribe y por eso exigimos que se haga justicia y que se reconozca que en España existió ese delito continuado de desaparición forzosa, una cuestión que aquí se nos negó.

FORJIB.- ¿Qué le parece la actuación que esta teniendo Argentina en cuanto a este tema?

B.S.- Creemos que hay una sensibilidad muy grande con todo lo que tiene que ver con la represión y con la figura de los desaparecidos y de los bebes robados.

Los movimientos de la memoria en Argentina han sido muy activos y lo continúan siendo, entienden mejor este proceso. Allí resolvieron el problema de la ley de punto final y aquí no, aquí los jueces no pueden, no se atreven o no quieren mientras que en Argentina ya se ha resuelto ese problema. Nosotros estamos esperando a que un solo juez haga acto de presencia en una fosa, fíjate que cosa tan sencilla.

FORJIB.- ¿Por qué cree que en España los jueces no dan ningún paso?

B.S.- Porque ningún juez se atreve no vaya a ser que lo retiren de la carrera judicial. Estamos hablando de cuestionar los pactos de silencio y es un proceso que ya vivieron muchos países latinoamericanos.

Nosotros queremos que se rompan esos pactos de silencio, pero la judicatura no se atreve, a pesar de que sería muy fácil. Nosotros, cada vez que abrimos una fosa seguimos los protocoles de Naciones Unidas, es decir, vamos al juez correspondiente y denunciamos la aparición de restos humanos con signos de muerte violenta, y la lógica jurídica sería que ese juez viniera a la fosa y se tratara de averiguar que ha pasado, pero jamás lo han hecho, lo que significa que están prevaricando continuamente.

El Estado debería ser el que garantizara que no se rompa en ningún momento la custodia de esa información, pero se inhiben de esta responsabilidad y somos las asociaciones de memoria las que estamos tratando de cubrir esa garantía, aunque evidentemente de una forma deficiente, porque no nos corresponde a nosotros. 

FORJIB.- ¿En que periodo de tiempo se comprende el número de víctimas de las que se habla?

B.S.- Cuando hablamos de 114.000 desaparecidos, el 90% se comprenden entre los meses de julio y diciembre de 1936, y no en frentes de combate, ya que siempre estamos hablando que las muertes no fueron objeto de enfrentamientos militares.

Otra cifra distinta es la encuadrada entre abril de 1939, que gana la guerra Franco, y 1944, donde se calcula que se fusilaron legalmente a 200.000 personas, pero esta es una cifra diferente, ya que a pesar de que todos son víctimas del franquismo, estas se realizaron por un procedimiento distinto.

FORJIB.- ¿Para poder aprender de la historia hace falta cerrar la historia?

B.S.- Sí, pero no olvidarla. Ver que los asesinos están libres no dice nada a favor del país, y mirar hacia otro lado tampoco ha sido bueno hasta ahora.

Con la ley de Amnistía del año 1977 se deja impunes a los franquistas porque dice que todo funcionario público que haya tenido alguna responsabilidad en la represión queda libre de toda ella, el sentido de impunidad en este país es gravísimo.

FORJIB.- ¿Cómo cree que terminarán las querellas interpuestas en Argentina?

B.S.- Todavía no podemos aventurar nada porque no sabemos por donde va a ir la justicia argentina, ya que las presiones son muy fuerte y hay muchos intereses económicos por medio.

Personalmente soy bastante escéptico en cuanto a las posibilidades finales, lo único que puedo decir es que a fecha de hoy es tremendamente positivo que en Buenos Aires se haya abierto la causa, y dice mucho a favor de la independencia judicial en Argentina.