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LA CAPILLA SIXTINA COMO EJEMPLO PARA ELABORAR UN PLAN DE MARKETING JURÍDICO...

Autora: Sara Molina

Me gusta entender el Marketing de cada despacho, comparándolo con la Capilla Sixtina, que tengo el placer de conocer. La belleza de esta obra arquitectónica, iniciada en el año 1475, culmina con el encargo a Miguel Ángel, que realizó entre 1536 y 1541. 

Quizás, si alguien nos pregunta sobre esta joya artistica, inmediatamente nos vendrá a la cabeza las famosas pinturas al fresco, sin caer en la cuenta que para realizarlas y poder admirarlas (tal y como he podido investigar), fue necesario hacerlo en base a una técnica muy depurada. Para pintar sobre el muro hay que tener en cuenta que la cal se transforma en carbonato de calcio y de ahí que haya que picar la zona consiguiendo un mejor agarre de la pintura y posteriormente humedecerla algunos días para asegurar su perfección al secar definitivamente.

En la elaboración de un Plan de Marketing, en ocasiones pasa lo mismo y quizás a veces se nos pide “empezar la casa por el tejado” porque es la parte más visible (una web, la presencia en redes sociales…), pero lejos de obtener los resultados deseados de generación de marca o “branding”, lo que hacemos es realizar acciones incoherentes con los objetivos de nuestro despacho.

¿Qué sería de la obra de Miguel Angel sin estar elaborada sobre las proporciones utilizadas? Seguramente no transmitiría la misma sensación que tuve al entrar en aquella estancias y contemplar esta obra renacentista, donde se oye la respiración acompasada de las más de mil personas que suelen estar visitándola.  De la misma manera, cuando un cliente entre en nuestro despacho, deben envolverle los valores que queremos destacar en nuestra firma, y por ello debemos cuidar al máximo la coherencia al elaborar la estrategia de nuestra firma en todos los detalles, desde la recepción hasta en el ofrecimiento de un café de cortesía. 

Así, como en una obra como la Capilla Sixtina, intervienen arquitectos, aparejadores, pintores… el plan de marketing de nuestro despacho debe ser analizado e implementado por profesionales que puedan dar una visión global y competitiva en base a criterios de mercado. Por ello nosotros creemos en la importancia de la participación conjunta entre abogados de la propia firma y personas con formación en marketing y diseño, especializadas en el análisis del sector jurídico.

Igual que la arquitectura renacentista, se basa en proporciones basadas en la herencia clásica de Grecia y Roma, a la hora de elaborar nuestra estrategia debemos partir de las premisas previamente establecidas por los socios del despacho para poder unificar la tradición y los valores en todo aquello que construyamos posteriormente.

Establecer objetivos no implica (ni debe hacerlo), la creación de despachos sobre modelos estandarizados, es de suma importancia hacer que el plan de marketing para un despacho no sea un conjunto de tablas numéricas y procesos, sino en base a lo que tenemos realizar las mejoras oportunas. Cada despacho para ser más competitivo, debe definir cuál debe ser su huella digital, aquello por lo que quiere que se le conozca, sus valores y sus fortalezas para así poder mantener la idea de lo que yo entiendo como “despacho de autor”.

 Nuestros servicios jurídicos no deben basarse en meros contratos, el cliente nos elige no sólo por el precio sino también por nuestra reputación en base a nuestro trabajo y desde luego por el trato que se le da. 

Algunas claves para diferenciarnos:

- Ama lo que haces. Si hay algo que diferencia a las personas con éxito, es la pasión por su trabajo, y esto hará sentir al cliente como alguien único. Siempre habrá tareas que no nos gusten, pero si estamos entregados y creemos en lo que hacemos, daremos lo mejor de nosotros mismos. 

- Escucha a tu cliente y así podrás entenderle y empatizar con él. El origen de la palabra abogado está en el término “advocatus” (aquel que está llamado a acercarse), y ,¿como hacerlo si no le escuchamos?. Recuerda que tu cliente no habla el mismo lenguaje jurídico que tú y que si te da su confianza, no es porque espere que te sepas la normativa de memoria y se la enuncies, sino que sienta que te haces cargo y que eres capaz de ayudarle.

- No dejes de aprender nunca, estudia, da igual los años que lleves ejerciendo. Las normas cambian y se actualizan, no te conformes con lo que aprendiste en la carrera, ni en aquel curso de práctica jurídica, sigue formándote y preparándote cada juicio, analizando la jurisprudencia con la misma ilusión que cuando empezaste.

- Especialízate nadie puede ser el mejor en todo. Siempre me ha gustado la frase de “zapatero a tus zapatos” o lo que es lo mismo  demasiada especialización conduce a ninguna especialización.

- Asóciate y colabora con compañeros,  En base a la especialización que citábamos en el punto anterior si queremos  ofrecer un mejor servicio y ampliar nuestra cartera de clientes, sectores, geografías... debemos avanzar en un proceso que aporte lógica y coherencia a la cartera global de nuestro despacho.

- Define tu branding y valores y plásmalo en tu imagen. No hay nada más perjudicial que no alinear nuestras acciones offline y online. Lo que dices y lo que haces te define no debes olvidarlo. 

- Establece tus objetivos y mide tus acciones con un plan de marketing. 

- Cuida y mima todos los detalles en tu despacho, porque todo habla de tí.

-Todos los que trabajáis en el despacho sois importantes desde la recepcionista al socio, tu marca y la del despacho debe implicar a todos.

- Las posibilidades que nos da el mundo de Internet no son el futuro, son el presente. No olvidemos que nuestros clientes más próximos serán los denominados “nativos digitales”

Estas reglas son líneas generales para construir tu “capilla sixtina”, por lo que tendrán que definirse en cada despacho, para si lograr ser competitivos y eficaces. El plan de marketing no es un gasto, sino una inversión para dar un mejor servicio a nuestros clientes presentes y futuros y como consecuencia lógica ser más rentables.