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APRENDER DE LOS ERRORES

Si para algo sirve equivocarse es para aprender cual es la mejor manera de no hacer las cosas, y para descubrir el mejor camino, “no fueron mil intentos fallidos, fue un invento de mil pasos”, estas fueron las palabras de Thomas Alva Edison, cuando presentó el proceso por el cual había conseguido crear la bombilla.

Sin duda hay veces que las consecuencias de nuestros errores son mucho más graves que los mil intentos de Edison, pero eso únicamente quiere decir que debemos tratar de aprender más rápido para que no vuelvan a suceder. La sentencia de Estrasburgo con respecto a la Doctrina Parot nos debe enseñar que nos hemos equivocado y mucho, y que la legislación de un país es algo que se debe realizar pensando en los hechos y en las consecuencias, y que no se debe dejar influenciar por el resto de factores externos que nos rodean.

Cristina Jiménez, presidenta de la Fundación para la Investigación sobre el Derecho y la Empresa (FIDE) también nos habla de la importancia que tiene equivocarse para enseñar e inculcar el espíritu emprender a una sociedad, ya que la única forma que tiene el ser humano de aprender es iniciando proyectos y equivocándose, y es algo que deberíamos valorar.

Carlos Carnicer, presidente del Consejo General de la Abogacía Española hace un exhaustivo repaso sobre los Derechos Humanos dentro de la ciudadanía iberoamericana, y nos deja una visión muy clara sobre la importancia que tiene el que se velen por todos ellos.

Begoña Castro nos explica la importancia que tiene el arbitraje y la mediación dentro del Colegios de Abogados de Madrid, y Constanza Vergara nos da la visión que el bufete de abogados Pérez-Llorca tiene sobre la RSC.