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ARBITRAJE & MEDIACIÓN (CONCILIACIÓN)


Costa Rica, una experiencia exitosa en Resolución Alterna de Conflictos




Laura Carmiol


Es Directora Nacional de Resolución Alterna de Conflictos del Ministerio de Justicia y Paz de Costa Rica. Gerente técnica del préstamo entre el gobierno de Costa Rica y el Banco Interamericano de Desarrollo en materia de prevención de la violencia.
Ha trabajado como gerente de proyectos internacionales de Máster Lex, con temas de acceso a la justicia y modernización. Ha trabajado en la administración del centro de resolución de conflictos más antiguo y grande de Costa Rica. Abogada desde el año 2002 y obteniendo el grado de máster en el 2006. 


En el marco de la Conmemoración de la promulgación de los 15 años de la Ley sobre Resolución Alterna de Conflictos, o Ley 7727, Costa Rica dio un salto cualitativo en ofrecer acceso a la justicia, es por ello que desde la Dirección Nacional de Resolución de Conflictos (Dirección RAC), adscrita al Ministerio de Justicia y Paz, impulsamos un congreso internacional en el que la palestra nos ofreciera temas de actualidad pero que además permitiera analizar el camino recorrido para tener una visión fija de hacia donde queremos dirigir nuestros esfuerzos

Este congreso tuvo lugar el pasado 27, 28 y 29 de noviembre en las instalaciones del Colegio de Abogados de Costa Rica, quien auspicio este evento y ha venido trabajando hombro a hombro con la Dirección RAC. Contó con más de 15 expositores nacionales e internacionales, dentro de los que se contaban figuras con Anabelle León, Magistrada de la Sala Primera de la corte de Justicia d Costa Rica, Rodrigo Oreamuno, expresidente de la República de Costa Rica (1994-1998) y árbitro internacional, José Rafael Fernández, Presidentes de la ICC, capitulo Costa Rica, Salvador Fonseca, especialista mexicano, Julia Scandale, expositora argentina, Javier Íscar, especialista español, entre varios otros. La excelente calidad de los expositores así como una organización impecable permitió que el congreso contara con más de 200 personas durante cada uno de los tres días.

Este evento denotó que hay gente comprometida con el mejoramiento continuo y que nos une una pasión y una vocación: la justicia.

Se discutieron los avances y desafíos de una ley 
que ha transformado para bien el panorama de la justicia en Costa Rica: la Ley de Resolución Alterna de Conflictos y que ahora quiero compartir algunas breves reflexiones sobre esta legislación fundamental.

Antes de la promulgación de esta Ley, los mecanismos para el acceso a la justicia eran limitados. Para los costarricenses, la única forma de resolver un conflicto era acudir a los Tribunales de Justicia. A la larga, esto elevó los costos para los ciudadanos y trajo consigo una saturación del sistema judicial. No es extraño que mucha gente optara por no acudir ante estos órganos jurisdiccionales. Cada vez era más difícil hacer realidad el principio de justicia pronta y cumplida.

Con la promulgación de la Ley 7727, el 9 de diciembre del año 1997, se buscó crear una alternativa a los ciudadanos para darles, precisamente, acceso a la justicia. Hablamos de un ordenamiento que surge para resolver conflictos entre particulares de manera más rápida, eficiente y oportuna. Se trataba de abrir y ampliar avenidas para la justicia, ahí donde sólo había barreras y obstáculos.

Sin embargo, todos sabemos que las leyes necesitan para su correcta aplicación de instituciones eficaces y de funcionarios comprometidos. Por eso en años recientes, nos hemos dado a la tarea de fortalecer y mejorar el trabajo de la Dirección Nacional de Resolución Alterna de Conflictos. Nos levantamos las mangas y nos pusimos manos a la obra para 
realizar una verdadera reingeniería en esta Dirección Nacional. Comenzamos así a vencer inercias e ineficiencias que limitaban su función como el puente que permitiría a más costarricenses acce- der a mecanismos ágiles de justicia.

Ese esfuerzo está poco a poco dando frutos. En los últimos años, hemos logrado acercar la justi- cia a nuestras comunidades y a los inversionistas. ¿Cómo lo hemos hecho? En primer lugar, se han instalado 16 Casas de Justicia en diversas comunidades del país. Se trata de centros de resolución alterna de conflictos que, con la ayuda de mediadores profesionales, permiten a las partes alcanzar un acuerdo legal y resolver sus diferencias sin necesidad de plantear demandas en los Tribunales de Justicia. Ahí se pueden resolver lo mismo conflictos entre vecinos y familiares que diferencias laborales, de préstamos y adeudos, e incluso de consumidores insa- tisfechos con algún producto o servicio. Del 2010 a la fecha, las 16 Casas de Justicia atienden a 50 mil personas cada año. Y debido a los buenos resulta- dos obtenidos, dentro de los planes institucionales está el contar con 20 Casas de Justicia para 2014.

En segundo lugar, se reactivó la relación con los Centros de Resolución Alterna de Conflictos Privados. Esto permite que no se vea a la Dirección RAC únicamente como un ente fiscalizador de esos Centros, sino como una aliada para coordinar acciones conjuntas a fin de extender la práctica de la resolución alterna a las empresas naciona- les e internacionales, así como a los inversionistas. Producto de ello, en el año 2010 se gestiono la Promulgación de la Ley Sobre Arbitraje Comercial Internacional, número 8937, basada en la Ley Modulo de las Naciones Unidas, permitiendo que Costa Rica se ofrezca como un país con capacidad jurídica, administrativa y profesional capaz de tramitar arbitrajes internacionales amparada en legislación acorde a las necesidades de los mercados internacionales.

En tercer lugar, hemos avanzado en la promoción de una cultura de resolución alterna de conflictos. De 2010 a la fecha, la Dirección Rac, ha impartido 25 charlas o talleres de sensibilización y capacitación en métodos RAC en centros educativos, comunidades de alto riesgo social y a la población en general. Así, contribuimos a la construcción de una cultura de paz efectiva.

En suma, gracias a la Ley 7727 y a la partici- pación de las comunidades y los particulares, hoy podemos afirmar que vamos en la dirección correcta para brindar más y mejores vías de acceso a la justicia en Costa Rica. Sin embargo, estamos muy lejos aún de afirmar que la tarea está concluida. Tenemos muchos desafíos por delante.

Dice la sabiduría popular que “hablando se entiende la gente”. Y eso es lo que hemos buscado en la Dirección RAC: brindar un espacio amigable, accesible, profesional y útil a todos los costarricenses que necesiten hablar y entenderse para resolver un conflicto, sea este mediante la intervención directa o por medio de tribunales arbitrales constituidos al efecto.

El efecto de nuestro trabajo va más allá: la resolución alterna de conflictos fortalece la confianza entre los ciudadanos, y también la confianza en las instituciones y las leyes; esto es un elemento esencial para fortalecer el Estado de derecho y afianzar la cultura de la legalidad y de la paz.