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ASPECTOS PRÁCTICOS DE LA PUESTA EN MARCHA DE UNA TIENDA ONLINE...

Autor: Juan Carrasco Linares. Responsable Dpto. Tecnología, Medios y Telecomunicaciones (TMT) de Santiago Mediano Abogados

Uno de los modelos de negocio por excelencia en el Entorno Digital es, sin duda alguna, el modelo de comercio electrónico (o “eCommerce”), el cual ofrece un sinfín de posibilidades y ventajas frente al comercio tradicional. 

“Se debe indicar que a la hora de diseñar la operativa y funcionamiento de un eCommerce, se deben tomar en consideración, con carácter previo, una serie de aspectos”

Ahora bien, antes de proceder a la puesta en marcha y lanzamiento de un eCommerce, se hace necesario tomar en consideración una serie de aspectos directamente vinculados con el modelo de negocio, algunos de los cuales tienen consecuencias jurídicas de especial trascendencia para el devenir del sitio web y que, por lo tanto, obligan a realizar un estudio o análisis previo de los mismos.

Operaciones transfronterizas

Internet, por su propia operativa, posibilita la eliminación de fronteras y, por lo tanto, favorece las operaciones transfronterizas, al poder un mismo sitio web estar dirigido a distintos países o territorios; y permite que destinatarios de múltiples países y territorios puedan acceder a un sitio web y adquirir los productos y servicios ofrecidos a través del mismo.

Sin embargo, lo anterior obliga determinar cuál es la legislación aplicable a cada transacción que tiene lugar entre el eCommerce y el destinatario; así como determinar cuáles son los tribunales competentes para resolver los posibles conflictos que pudieran surgir con relación a cada transacción.

Para determinar lo anterior, lo primero que se debe tomar en consideración es si los destinatarios de los productos/servicios tienen o no la consideración de “consumidores”, lo que nos permitirá distinguir entre relaciones Business to Business (B2B) donde suele regir la libertad de pacto entre las partes; y relaciones Business to Consumer (B2C), respecto de las cuales el criterio es el de aplicar la legislación y jurisdicción correspondientes al domicilio del consumidor.

Por otro lado, también habrá que tener en consideración una serie de aspectos relativos a cómo está implantado el sitio web, tales como:

• Idioma utilizado en la página web

• Idioma utilizado en los textos legales

• Tipo de publicidad desarrollada (p.e., nacionalidad o procedencia de los anunciantes)

• Moneda utilizada o aceptada para las transacciones

• Existencia de Centros de Atención al Cliente en un idioma determinado y/o a través de números de teléfono territoriales

• Tipo de dominio utilizado (genérico vs. territorial) y estructura de la página web (una página web única vs. páginas por países o territorios)

• Estructura empresarial utilizada (una empresa para todo el mundo vs. empresas por países o regiones)

Productos/Servicios y legislación

¿Queremos vender y ofrecer, en diferentes territorios, medicamentos, alcohol, tabaco, productos para la salud o higiene, o servicios de telecomunicaciones, seguros o actividades de juego/apuestas? En tal caso, debemos analizar previamente si dicha comercialización está autorizada conforme a la legislación del país al que se pretende dirigir la actividad del eCommerce o si, por el contrario, está sujeta a algún tipo de control administrativo, restringida o, incluso, prohibida.

Esta cuestión se torna más compleja cuantos mayores sean los territorios a los que se pretende dirigir la actividad.

El proceso de contratación electrónica

Una vez determinada la legislación aplicable a las transacciones, estaremos en disposición de conocer y analizar cuáles son las obligaciones que aplican, propiamente, al proceso de contratación electrónica.

En lo que respecta a la normativa española, dichas obligaciones deben ser observadas en dos momentos diferentes:

• Antes de iniciar el procedimiento de contratación se deberá poner a disposición del usuario determinada información (trámites a seguir, medios para corregir errores y las condiciones de compra, entre otras cuestiones), mediante técnicas adecuadas al medio de comunicación utilizado, de forma permanente, fácil y gratuita.

• Una vez formalizada la contratación existe la obligación de confirmar, en un plazo de 24 horas y mediante el envío de un acuse de recibo electrónico (p.e, a través de email), la recepción del pedido o solicitud.

Relaciones con consumidores

En las relaciones comerciales B2C, el hecho de estar tratando con consumidores hace nacer para éstos un conjunto de derechos. En lo que respecta a la normativa española, dichos derechos alcanzan, principalmente, a los siguientes aspectos:

• Plazos de entrega.

• Disponibilidad del producto.

• Derecho de desistimiento. Gastos.

• Garantía legal sobre productos de consumo.

• Mecanismos de atención al Cliente.

Seguridad en las transacciones

Otra cuestión a la que debe enfrentarse todo eCommerce es la relativa a los posibles fraudes en las transacciones electrónicas.

En efecto, una de las problemáticas más habituales es la relativa al uso fraudulento de medios de pago (p.e, tarjetas de crédito/débido). En este sentido, la selección del medio de pago, así como de la tecnología asociada, tendrá una relación directa con la determinación de qué entidad financiera (la emisora del medio de pago utilizado fraudulentamente vs. la emisora de la pasarela de pagos) asumirá las pérdidas causadas por los fraudes.

Fiscalidad

Finalmente, como última cuestión que debe ser tomada en consideración en el modelo de negocio eCommerce, es necesario hablar del aspecto fiscal.

Desde la perspectiva de la normativa española, las transacciones de un eCommerce cuyo prestador esté establecido en España estarán sujetas, con carácter general, al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Para determinar qué tipo de IVA debemos aplicar (en los casos en que sea aplicable), será necesario distinguir dos cuestiones:

• El tipo de producto/servicio que es objeto de la transacción, distinguiendo entre: i) productos físicos (p.e, la venta de un libro físico o un DVD/CD de música) en cuyo caso aplican las mismas reglas como si la transacción se hubiera realizado en una tienda física; y ii) productos electrónicos (p.e, la venta de un libro electrónico o una canción en formato MP3), en cuyo caso se establecen unas reglas específicas.

• El tipo de destinatario, según que la transacción se realiza con un empresario (B2B) o con un consumidor (B2C), y la ubicación física del mismo (según que el destinatario resida dentro o fuera del Territorio de Aplicación del Impuesto).

Por lo tanto, a modo de conclusión se debe indicar que a la hora de diseñar la operativa y funcionamiento de un eCommerce, se deben tomar en consideración, con carácter previo, una serie de aspectos que, bien analizados y materializados, nos evitarán incurrir en incumplimientos legales y, en su caso, en las responsabilidades derivadas de dichos incumplimientos.