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COMO ENTRAR EN SALA...


Como entrar en Sala, con el menor daño posible


 Florentino García González

Abogado en ejercicio, colegiado en el ICA Madrid. Coach de Estrategias del Negocio y Formador. Máster en Psicología Jurídica, Especialista Universitario en Psiquiatría Forense. Coautor del libro La técnica del Interrogatorio por Editorial Rasche. Coach de negocios jurídicos.

Florentino es quien ha realizado la sección de las habilidades de la abogacía, aportando su conocimiento y su larga trayectoria profesional dentro del sector jurídico.


¡No hay nada como empezar con buen pie! ¿Es importante saber cómo acceder al sitio donde se realizará el juicio? En este artículo propondremos al lector una reflexión sobre un aspecto que es absolutamente trascendente a pesar de su escasa magnitud temporal y, además, sugeriremos algunas formas de resolverlo.

Los nervios no entienden de excepciones, ¡nadie escapa a sufrirlos! y, son, además, absolutamente inoportunos. Una cosa es haber preparado bien un caso y otra, distinta, es la de presentarlo ante el Juzgado eficientemente.

"La imagen que se de al entrar en Sala es de vital importancia, ya que se convierte en tu primera carta de presentación, tanto ante el Tribunal como ante todas las personas que están dentro"


En este trabajo trataremos únicamente de la entrada a Sala, de esos minutos que ocurren desde que se le permite al abogado que entre al sitio donde ocurrirá el juicio, hasta que se le permite intervenir.

Indistintamente de la legislación nacional y sus particularidades, cualquiera que sea el ámbito jurisdiccional –penal, civil, laboral, constitucional o contencioso-administrativo donde exista--, el abogado litigante ha de tener en cuenta los aspectos que comentamos a continuación.

Prepara lo que llevarás. Ten contigo el material que estimes necesario, fotocopias, dossieres, autorizaciones, apoderamientos, etc.
Ten lustrados los zapatos que usarás y revisa la ropa que vestirás, !no dejes nada para última hora!
Prevé con antelación las rutas posibles y sus alternativas. No descartes usar transporte público –autobuses, metro, taxis, tren, etc.-- en caso necesario. Y ten en cuenta, para situaciones extremas, el alquiler de vehículos –con o sin conductor-- y, ¿por qué no?, que familiares o conocidos te puedan llevar.

Contempla, en términos realistas, tanto los tiempos de desplazamiento como de aparcamiento del vehículo que conduzcas y lo que tardarás en llegar. Pero plantéate siempre el peor escenario posible, calcula más tiempo para evitar que te afecten imprevistos.

Si utilizas transporte público ten en cuenta los intercambios que fuesen necesarios y, en todo caso los posibles percances que pudieran ocurrir, huelga de conductores, cierres de carretera, que no fuera posible estacionar donde has previsto...

Y no pierdas de vista lo que te llevará desde el sitio donde estaciones el vehículo –o donde te dejen-- hasta el local específico al que acudes.

Puede que precises vestir toga, pasar controles de vigilancia o inclusive realizar antes cualquier trámite en la oficina administrativa del Juzgado. Sopesa lo que implica en tiempo y dinero.

Llega con tiempo suficiente. Lo ideal es que estés en la puerta al menos 20 minutos antes de lo previsto y lo aproveches para recomponer lo que harás ante el Juez y, sobre todo, cómo lo dirás.

Recuerda que tu mensaje no está únicamente en lo que dices, sino también en cómo te expresas.
Avisa con suficiente antelación a quienes han de presentarse ante el Tribunal --testigos, peritos, tu representado--. Cerciórate de que reciben y entienden fecha, hora y lugar al que tienen que acudir.

Hazles llegar un mapa con la ubicación exacta --dirección y puntos de referencia--, advierteles que han de estar al menos media hora antes y de lo que han de llevar –documentación de identidad así como cualquier otra que sea pertinente--. No olvides dejarles claro cómo han de presentarse --vestuario, educación al intervenir, etc.-

Toma nota de al menos dos teléfonos de contacto, preferiblemente de telefonía móvil, para poder comunicarte con ellos en caso de que sea preciso.

Cuando te llamen para entrar, no corras. Detente, respira profundamente y solo entonces dirígete con paso firme y calmo. Poco importa que te apuren, no olvides que eres la voz de tu representado, defiendes sus intereses y tu participación en el juicio es tan importante como la del Juez.

¿Qué imagen crees que proyecta quien entra de manera apresurada a tratar un asunto de especial importancia para su representado?

No se trata únicamente de que se te vea nervioso, que el tiempo te controla y parezca que llegas tarde, ¡es mucho más que eso!.

¿Cómo te sientes yendo de prisa dentro de la Sala? ¿Por qué corres?

Recuerda que lo que pienses de ti se exteriorizará ante los demás.

No es necesario que saludes desde la entrada, ¡puede que no se escuche tu voz! o que el Juez y los demás presentes estén tratando otros asuntos cuando irrumpes, lo cierto es que, por la causa que fuera lo más probable es que no percibas que se te devuelve el saludo y ¡aquí comienzan los problemas!.

Pensarás que algo estás haciendo mal, que le resultas antipático al Juez o cualquier otra cosa... Y solo porque no respondió un mensaje que no escuchó.

Por eso mi sugerencia es que en estos casos bastará con que, si te ven al entrar, inclines la cabeza en forma de saludo y luego, únicamente cuando –ya en la actuación protocolar--, te den la palabra por vez primera saludes adecuadamente de esta forma:


“Buenos días, Señoría. Con su venia...!

Con esto será suficiente, te sentirás mejor contigo mismo, no te harán sentir mal los demás y podrás participar tal como habías previsto.

En España se acostumbra, cuando es primera vez que se litiga ante el Juez/Tribunal, acercarse ante Señoría – o cualquier otro titulo sea el titulo que le otorga el sistema judicial-- y antes de ocupar su sitio, acercarse y mencionar esta circunstancia. Sería algo así:

“Buenos días, Señoría, es esta la primera vez que acudo a su Juzgado”...

Tras lo cual se pasa a ocupar el respectivo sitio.

Así que, recuerda:

• Prepara con antelación lo que llevarás ese día (material, fotocopias, documentos, vestimenta);

• Planifica cómo llegarás;

• Asegúrate de que acudan quienes deban ir (tu cliente, peritos, testigos);

• Entra despacio, no es una cuestión baladí lo que ocupa tu tiempo, ¡es muy importante!;

• Saluda inclinando la cabeza si los que están presentes no te prestan atención;

• Saluda cuando te den la primera oportunidad de hablar.