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CONCLUSIONES Y CONSECUENCIA DE LA LEY DE VIOLENCIA DE GÉNERO...

La Ley de Violencia de Género que entró en vigor a finales del año 2004 fue un gran paso hacia delante en cuanto al trato judicial del maltrato del hombre hacia la mujer, y principalmente ha conseguido en estos año una gran sensibilización de la sociedad hacia este asunto, pero no todas las lecturas son positivas ni todo el mundo está totalmente de acuerdo, ya que las asociaciones de defensa del maltrato al hombre sienten que se ha realizado una gran discriminación positiva hacia la mujer. 

El maltrato supone una gran preocupación social, y cuando este es del hombre a la mujer cuenta con una mayor relevancia pública. El 29 de diciembre de 2004 se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la Ley contra la  violencia de género, algo que supuso una verdadera revolución a la hora de poder tratar los problemas de maltrato que durante muchos años han sufrido las mujeres a manos de sus parejas, aunque también abrió un debate público sobre la “discriminación” que esta Ley ejercía sobre los hombres maltratados, que aunque en un menor procentaje también los hay.

En el artículo 1 del Título Preliminar se define el Objeto de la Ley:

1. La presente Ley tiene por objeto actuar contra la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia.

2. Por esta Ley se establecen medidas de protección integral cuya finalidad es prevenir,sancionar y erradicar esta violencia y prestar asistencia a sus víctimas.

3. La violencia de género a que se refiere la presente Ley comprende todo acto de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad.

Víctimas mortales por violencia de género

“En el año 2010 se enjuiciaron a 21.368 personas por violencia sobre la mujer, según el Consejo General del Poder Judicial, de los que fueron condenados un 76,13%”

Y en el artículo 2 se reconocían los principios rectores de la nueva Ley:

A través de esta Ley se articula un conjunto integral de medidas encaminadas a alcanzar los siguientes fines:

a) Fortalecer las medidas de sensibilización ciudadana de prevención, dotando a los poderes públicos de instrumentos eficaces en el ámbito educativo, servicios sociales, sanitario, publicitario y mediático.

b) Consagrar derechos de las mujeres víctimas de violencia de género, exigibles ante las Administraciones Públicas, y así asegurar un acceso rápido, transparente y eficaz a los servicios establecidos al efecto.

c) Reforzar hasta la consecución de los mínimos exigidos por los objetivos de la ley los servicios sociales de información, de atención, de emergencia, de apoyo y de recuperación integral, así como establecer un sistema para la más eficaz coordinación de los servicios ya existentes a nivel municipal y autonómico.

d) Garantizar derechos en el ámbito laboral y funcionarial que concilien los requerimientos de la relación laboral y de empleo público con las circunstancias de aquellas trabajadoras o funcionarias que sufran violencia de género.

e) Garantizar derechos económicos para las mujeres víctimas de violencia de género, con el fin de facilitar su integración social.

f) Establecer un sistema integral de tutela institucional en el que la Administración General del Estado, a través de la Delegación Especial del Gobierno contra la Violencia sobre la Mujer, en colaboración con el Observatorio Estatal de la Violencia sobre la Mujer, impulse la creación de políticas públicas dirigidas a ofrecer tutela a las víctimas de la violencia contemplada en la presente Ley.

g) Fortalecer el marco penal y procesal vigente para asegurar una protección integral, desde las instancias jurisdiccionales, a las víctimas de violencia de género.

h) Coordinar los recursos e instrumentos de todo tipo de los distintos poderes públicos para asegurar la prevención de los hechos de violencia de género y, en su caso, la sanción adecuada a los culpables de los mismos.

i) Promover la colaboración y participación de las entidades, asociaciones y organizaciones que desde la sociedad civil actúan contra la violencia de género.

j) Fomentar la especialización de los colectivos profesionales que intervienen en el proceso de información, atención y protección a las víctimas.

k) Garantizar el principio de transversalidad de las medidas, de manera que en su aplicación se tengan en cuenta las necesidades y demandas específicas de todas las mujeres víctimas de violencia de género.

Datos provisionales a 6 de mayo de 2014

Desde la entrada en vigor de esta Ley los datos de mortalidad por violencia de género no son realmente esperanzadores, ya que según los datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, el número de mujeres asesinadas por sus parejas no ha sufrido grandes descensos, exceptuando los años 2005 (57 muertes), 2009 (56 fallecidas), 2012 (52 asesinadas) y 2013 (54 víctimas mortales), que si podemos ver un pequeño descenso.

Según el Consejo general del Poder Judicial, en el 2010 (última fecha en la que hemos podido comprobar datos), fueron 21.368 personas enjuiciadas y condenadas por violencia sobre la mujer, de ellas 354 fueron mujeres y 21.014 hombres. Desde el 2006 al 2010, el año en el que más enjuiciamientos hubo fue el 2008, cuando 23.077 personas se sentaron en el banquillo, de los cuales un 78,24% fueron condenados.

No hay duda de que el porcentaje de maltratos que sufren las mujeres por parte de los hombres es mucho más elevado que a la inversa, pero la Ley de Violencia de Género ha traido consigo una reflexión en parte de la sociedad sobre la falta de igualdad ante la justicia entre los hombres y las mujeres sobre el tema del maltrato.

En el año 2011 siete hombres murieron a mano de sus parejas o exparejas, es un dato muy pequeño en comparación con las 61 mujeres asesinadas ese mismo año, pero no cabe ningún duda de que una persona asesinada debe ser tratada con igualdad de condiciones, dando igual su sexo.

El principal problema que plantean asociaciones de defensa del hombre maltratado, es que la violencia de la mujer hacia el hombre se engloba dentro de la violencia domética, por lo que es mucho más difícil que cuente con una repercusión y una sensibilización social. Por otro lado, aseguran que las estadísticas que salen son mucho menores que la realidad que se vive, principalmente por la verguenza que siente el hombre a denunciar este tipo de hechos. Según el Instituto Nacional de Estadística, el 25% de las denuncias de violencia doméstica corresponde a hombres maltratados.

Es difícil poder tener conforme a toda una sociedad, pero en el caso de la violencia de género, la mayor queja va dirigida hacia la discriminación positiva que se ha realizado hacia las mujeres, y al hecho de que a pesar de que el maltrato hacia los hombres también existe, no se hace nada por tratar de condenarlo. Las asociaciones esperan que no sea necesario llegar a tener cifras tan estremecedoras como las del maltrato a la mujer para que se tomen medidas. 

Datos provisionales a 6 de mayo de 2014