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ABIERTO EL DEBATE SOBRE LA LEGALIZACIÓN DE LAS DROGAS...

Hace ya tiempo que en la sociedad se comienza a discutir sobre la viabilidad de la lucha contra las drogas a través de la prohibición, y ya son muchos los que no están convencidos de que este sea el camino para acabar con un problema tan serio como el narcotráfico y el crimen organizado que va unido al mundo de la droga. El debate de la legalización de las drogas está abierto en todo el mundo, pero América Latina es quien está haciendo más esfuerzos porque este tema se ponga encima de la mesa y se comiencen a tomar soluciones. Los países Iberoamericanos son los que sufren las consecuencias más serias con respecto a la droga, ya que la delincuencia de este mundo se cobra muchas vidas al año

“Los defensores de la legalización de las drogas únicamente piden que se regule el consumo y la utilización de ellas, exactamente igual que ocurre con numerosos medicamentos que también crean adicción”

Dentro del debate de la legalización de las drogas, ninguno de sus protagonistas está discutiendo sobre si el consumo de ellas es bueno o es malo, únicamente se quiere poner encima de la mesa el problema que existe en cuanto a la delincuencia, las mafias, el narcotráfico, el crimen organizado... y todo ello derivado por la prohibición en esta materia. En muchos casos lo único que se plantea es que ya son muchos los años que se lleva luchando contra las drogas a través de la prohibición, y que las cifras demuestran que no se ha conseguido solucionar ninguno de los problemas que lleva asociadas las drogas, por ello se cree que es el momento de cambiar de estrategia y ver si se consigue realizar algún avance.

Son numerosos los alegatos que quieren presentarse ante la ONU para que en el 2016 este tema sea uno de los principales asuntos a debate dentro de la Convención de Viena. La preocupación sobre las consecuencias que puede tener la continuación en la prohibición es elevada, pero lo que más preocupa a numerosos sectores de la sociedad son las reformas que se quieren plantear en algunos países como España, con lo que se estrechará mucho más el cerco al consumo y al cultivo de la Marihuana, algo que para los defenseros de la legalización supondrá que los consumidores tendrán que ir al mercado negro para comprarlo, lo que derivará en potenciar un negocio que pocos beneficios traen a la sociedad.

Una de las princiaples bases para la legalización de las drogas se basa en el hecho de que nunca han debatido la nocividad del consumo de drogas en el organismo, pero sí afirman que como numerosas sustancias que existen en la sociedad actual y que son absolutamente legales, como por ejemplo el tabaco y el alcohol.

Actualmente, según la Organización Mundial de la Salud el tabaco mata a más de cinco millones de personas al año, y es responsable de la muerte de uno de cada 10 adultos, y el alcohol provoca la muerte de 2,5 millones de personas al año, y es el causante del 9% de las muertes de jóvenes de entre 15 y 29 años. Por su parte la ONU asegura que las drogas dejan 253.000 muertes anuales, un número mucho más inferior que cualquiera de las dos sustancias nombradas con anterioridad y que están tratadas con total normalidad en nuestro día a día.

El consumo excesivo y descontrolado de cualquier sustancia lleva a un grado de dependencia que no es aconsejable para nadie, pero la dependencia no solo existe con las drogas, sino que existen medicamentos recetados y autorizados que provocan una gran dependencia y no por ello se descatalogan, sino que se controla su consumo y se regula su dispensación. Los defensores de la legalización de las drogas únicamente están pidiendo que se haga exactamente lo mismo, ya que numerosos estudios han demostrado el tratamiento terapéutico que podría realizarse de la marihuana.

Por otro lado, existe el problema de la marginación social de los drogodependientes, que supone un grave problema por no tener una sitio estipulado y regulado a donde acudir para poder cubrir su dependencia a estas sustancias. Este hecho conlleva un tráfico ilegal y una delicuencia que puede poner en peligro a toda una sociedad, y que cada vez está siendo más evidente en sociedades como la europea o la latinoamericana.