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DERECHO AL OLVIDO: TODA LA REALIDAD QUE...

Derecho al olvido: Toda la realidad social que influye en ello

Todos sabemos lo que significa el derecho al olvido, pero, ¿realmente conocemos cómo tratar en nuestros quehaceres diarios este derecho? La entrada de Internet en nuestras vidas abrió una gran puerta global e internacional en nuestros datos personales, y este hecho está muy estrechamente ligado a la protección de datos. Muchos son los casos que se escuchan a diario sobre la controversia que existe con el gran volumen de contenidos, tanto personales como profesionales, que se mueven en la red, e incluso las leyes han tenido que evolucionar para poder gestionar el nuevo modelo de intercambio de información que existe en la actualidad. ¿La red se ha convertido en un aliado o en una puerta infinita que abre nuestras vidas? 

El desarrollo y la evolución de las nuevas tecnologías han cambiado radicalmente la forma de comunicar y de informar de la sociedad actual. Derechos como la libertad de expresión y de información han alcanzado un relevancia mucho mayor, tanto entre los profesionales que llevan ejerciéndolos muchos años, como a los no profesionales, que en determinadas situaciones ni saben que están haciendo uso de ellos.

La globalización que ha abierto Internet no tiene límites y ahora mismo contamos con un volumen de información tan elevado que muchas veces hace que podamos llegar a perdernos en él sin haber logrado encontrar aquello que buscábamos, pero el enriquecimiento que ha supuesto esta inmensidad de contenidos hace que la red se haya convertido en una parte muy importante de nuestro día a día.
La dimensión de los datos, tanto personales como profesionales, que registra Internet y la cotidianidad con la que utilizamos las redes sociales ha hecho que la legislación tenga que evolucionar e incluir lo que se conoce como Derecho al Olvido, aunque este concepto todavía no está excesivamente claro, ya que la prontitud en la evolución que ha tenido la red no ha dejado tiempo para que las leyes puedan definir claramente el significado y las limitaciones de este Derecho.

El concepto sobre la significación de “olvido” dentro de Internet cuenta con diferentes versiones, algunas de ellas totalmente contrapuestas, pero muchas otras, a pesar de no estar totalmente de acuerdo, cuentan con unas bases bastante similares.

Uno de los principales problemas que se plantea a la hora de limitar el Derecho al Olvido, es la solapación con otros Derechos Fundamentales que tienen los ciudadanos, como son el de expresión e información, y por otro lado el de Protección de Datos. Si tomamos como base la parte más radical en cuanto al olvido, podemos caer en la coartación de la libertad de comunicar que tienen los ciudadanos, pero por el contrario si somos excesivamente permisivos, podemos violar la protección de datos con la que contamos actualmente.

La facilidad con la que podemos encontrar información en Internet a través de los buscadores supone una gran ayuda en numerosas situaciones, pero también estamos viendo como, por determinados actos inconscientes, esos contenidos se convierten en un lastre permanente.

Las redes sociales han conseguido una inmediatez y una comunicación con nuestros grupos sociales, que hacen muy sencillo contar nuestro día a día, pero puede ocurrir que lo que hoy nos parece una anécdota graciosa y sin importancia, dentro de unos años se convierta en un handicap para nuestro desarrollo personal o profesional. Es en este sentido donde más se está demandando el Derecho al Olvido, pero también debemos reflexionar sobre la necesidad real de que parte de nuestra “historia” desaparezca como por arte de magia, ¿no somos lo que somos gracias a todas las vivencias y las experiencias que hemos tenido en nuestras vidas?

Uno de los sectores más perjudicados con respecto a las redes sociales son los adolescentes, con los que se están viendo casos realmente dramáticos, y por los que quizá han saltado todas las alarmas con respecto al Derecho al Olvido. ¿Realmente son conscientes de las consecuencias que los contenidos que vuelcan en Internet pueden tener?, seguramente no, porque todos hemos sido jóvenes alguna vez y hemos hecho locuras de las que años después nos hemos arrepentido, la única diferencia es que las generaciones actuales, por esa inconsciencia que delata a cualquier joven, lo hacen público en la red.
Las reflexiones que se deben realizar antes de conseguir el equilibrio para que el Derecho al Olvido no se convierta en un problema son muchas, y la revolución tecnológica ha sido tan grande y tan rápida, que quizá debamos primero tratar de conseguir una perspectiva real de todo lo que sucede en la red. Antes de poner límites a una herramienta que todos utilizamos, a lo mejor deberíamos sentarnos a educar nuestras conductas con respecto a la utilización que realizamos con ella.

Todavía nos queda mucho por aprender sobre la red y su utilización, ya que muchos de nosotros no hemos nacido con Internet, y todavía es un mundo por descubrir. La seguridad digital existe, y no podemos lapidar un instrumento como las redes sociales por situaciones, en algunos casos, aisladas. Sin ninguna duda hace falta un Derecho al Olvido, pero debemos madurar y matizar esta idea, ya que sino la revolución tecnológica que hemos tenido no habrá servido para nada.

En ninguno de los Derechos Fundamentales de los que disfrutamos en la actualidad fue sencilla su elaboración, y para conseguirlos nuestros antepasados lucharon mucho, y es por ese respeto que les debemos a ellos por lo que no deberíamos anticiparnos, y debemos ser muy cuidadosos a la hora de la elaboración nuevos Derechos. Con esto no queremos decir que no se deba evolucionar en la legislación, porque también tenemos la obligación de crear nuevos cauces legales que hagan que todos los individuos de una sociedad estén respaldados.
Las únicas reflexiones que queremos plantear con este monográfico son cuáles son las limitaciones que se deben poner al Derecho al Olvido, y qué es lo que debemos priorizar a la hora de plantaerlo.