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EL RETO DE LA ABOGACÍA, EL ACOMPAÑAMIENTO AL CLIENTE EN EL EXTRANJERO...

Autor: Ángeles Sebastián y Montesinos

E n los últimos días he tenido que resolver dudas y cuestiones que necesitaban un conocimiento de conceptos y normas de derecho aplicable en otros países. Percibo que cada vez más, nos movemos en un mundo en movimiento de personas, bienes y empresas y que para resolver los conflictos que surgen en este movimiento se ha de acudir por una parte, a los convenios internacionales y por otra, a jurisdicciones foráneas. También tenemos la necesidad de exponer cómo nuestro sistema y derecho funciona para operadores jurídicos extranjeros.

“Los despachos se ven en la necesidad de desplegar una especie de diplomacia jurídica en busca de aliados a lo largo y ancho de este mundo y localizar aquellos abogados de prestigio profesional, y con conocimientos sólidos que nos garanticen un servicio jurídico de calidad”

A veces, la necesidad de asesoramiento está limitada a un proyecto concreto que implique traslado de trabajadores, cumplimiento de contrato o una duda puntual que solo requiere el saberse acompañado por alguien de confianza.

Para no quedarse atrás del movimiento social global, los abogados nos tenemos que reinventar y adquirir los contactos y conocimientos necesarios sin aumentar mucho nuestros costes y los de nuestros clientes.

Para los bufetes, ya sean grandes o pequeños, estén en grandes ciudades o en localidades pequeñas, es complicado no poder acompañar al cliente con intereses y negocios en otros países. Los despachos tienen dos opciones, extender su práctica jurídica y abrir oficina en el país dónde se están desplazando sus clientes, decisión que exige recursos humanos y económicos de difícil acceso a despachos medianos y pequeños, o buscar compañeros locales que les representen. A este fin, los despachos se ven en la necesidad de desplegar una especie de diplomacia jurídica en busca de aliados a lo largo y ancho de este mundo y localizar aquellos abogados de prestigio profesional, y con conocimientos sólidos que nos garanticen un servicio jurídico de calidad, nos proporcionen confianza y además, quieran trabajar con nosotros. Cómo encontramos éstos socios puede no ser tan complicado.

Existen multitud de redes de despachos profesionales que han surgido y todavía surgen para cubrir esta necesidad. Es relativamente sencillo hacerse miembro de alguna de las redes de despachos profesionales existentes que se han creado y diversificado para poder acceder de manera asequible al conocimiento de cómo se ejerce el derecho en otros entornos, los usos y costumbres locales y la seguridad jurídica que ofrecen los ordenamientos jurídicos en sus respectivos países.

Las redes de despachos profesionales no son solo una lista de nombres, algunas de estas redes están tejiendo un entramado de conexiones amplias entre sus miembros facilitando el intercambio de abogados jóvenes que permita adquirir experiencia profesional de primera mano sobre el funcionamiento del sistema jurídico foráneo, del despacho en concreto, creando relaciones profesionales sólidas basadas en el trabajo en común y compartiendo experiencias de cómo el mismo conflicto se ha visto resuelto en las diferentes jurisdicciones. Las reuniones de los miembros de la red, al menos una vez al año en diversas partes del mundo, facultan a sus miembros sentirse parte de una comunidad, creando lazos de confianza en el otro para poder referenciar a los clientes con una cierta garantía de calidad y ponderación en los servicios a recibir.