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ENTREVISTA A ALBERTO BERDIÓN...

Las empresas empiezan a demandar otro modelo de servicio

Autor: Alberto Berdión. Socio-Director en Iberislex

Desde el 2009 el grupo de personas que conforman Iberislex trabajan para tratar de anticiparse a las necesidades que las empresas puedan tener, ya que la base fundamental de esta compañía es la proactividad, es básico aportar ideas y ofrecer una asesoramiento global, tanto de manera interdisciplinal como internacional. Alberto Berdión analiza como han cambiado la forma de entender la gestión de las compañías y nos explica como a través de sinersias cruzadas consiguen mejorar determinadas partes del esquema de costes que se tienen cotidianamente. 

"Lo que se busca es más competencia a menos precio, es decir, más productividad, y eso es bueno; si no lo aceptamos así vamos a acabar mal"

Foro Jurídico Iberoamericano.- ¿Qué necesidades tienen actualmente las empresas?

Alberto Berdión.- Lo que intentamos atender nosotros básicamente son las empresas que tienen una relación con la Administración, de una forma activa y pasiva. Por un lado intentamos que pasivamente hagan una tributación correcta, que tengan un cumplimiento elevado de todos los requisitos administrativos para evitar sanciones y problemas. Y por otro lado, que sean proactivos, es decir, que se beneficien de todo el marco de bonificaciones, subvenciones y todo el tema de ayudas, y esto es un trabajo que está empezando a ser difícil en España, ya que se está legislando con criterio de carácter extraordinario, y eso es un error, porque produce una indefensión enorme y sin ninguna duda, vulnera derechos. 

"Vamos a poder facilitar la entrada de Iberoamerica en la Unión Europea a través de España, y es una oportunidad que se está perdiendo"

FORJIB.- ¿Qué cambios ha tenido el asesoramiento a las empresas en los últimos años?

A.B.- De alguna manera ha aumentado el grado de integración de los servicios jurídicos, ya que se está trabajando con mucha externalización. Hace unos años se consultaba con el abogado cuando había un problema y actualmente se ha externalizado el servicio pero incorporándolo como un servicio continuado.

Quizá el mayor cambio que yo he visto es que las empresas van buscando proactividad, es decir, que al abogado se le ocurran cosas. Y por otro lado, la integración de todas las tareas. Ahora mismo desde la empresa se requiere un conocimiento global desde, y en cierto modo, esto va marcando una especialidad nueva, que es el abogado de empresa, con toda la problemática que conlleva, ya que integrar la normativa tributaria y la laboral en temas como el tratamiento de los autónomos o la remuneración de los administradores, por ejemplo, requiere un conocimiento simultáneos de los dos aspectos.

En definitiva, yo diría que los dos grandes cambios han sido la integración del servicio y la globalización de las áreas técnicas. Hay que ser interdisciplinal, además de contar con una globalización internacional de conocimientos. 




FORJIB.- ¿Actualmente las empresas son más exigentes?

A.B.- Actualmente exigen más, y la falsa devaluación hacia atrás se está notando en los servicio, y me parece bien. Ahora mismo, las empresas que estaban con servicios caros para la relación calidad-precio, están volviendo a analizar la estructura de los servicios y se plantean cambiar, gracias a esto podemos competir con despachos muy importantes porque la empresas empieza a demandar otro modelo de servicio.

Lo que se busca es más competencia a menos precio, es decir, más productividad, y eso es bueno; si no lo aceptamos así vamos a acabar mal. Lo que sí se ha notado es un intrusismo profesional muy grande, porque el economista que se queda en paro, por ejemplo, decide que puede montar una asesoría. El caso claro es en la banca, porque cualquier bancario opina que el puede llevar asesoramiento empresarial, y en unos aspectos puede hacerlo, pero en otros no, aunque el mercado va depurando.

La crisis económica ha hecho que se retorne a la figura del financiero. Lo he visto en los consejos de administración, hace siete u ocho años llevaba la voz cantante la gente de financiera y la de ingeniería, pero en un momento dado los grupos empresariales han encargado al financiero que analizara los presupuestos y se dieron cuenta de que los gastos eran un disparate.

FORJIB.- ¿Quiénes son más exigentes, los españoles o los iberomericanos?

A.B.- Los iberoamericanos son exigentes, pero quizá son más respetuosos, ya que hay una tradición de más respeto al servicio. En España nos creemos que lo sabemos hacer todo y por eso muy a menudo no se respeta al profesional, esto es un problema en general, y la diferencia es que eso en Iberoamérica no ocurre. 

FORJIB.- ¿Qué diferencia existe a la hora de asesor a las compañías entre España e Iberoamérica?

A.B.- La percepción nuestra es que Iberoamérica es un mercado muy afín, porque el tipo de marco regulatorio es bastante parecido. Lo que sí venimos observando es que, en unos país más que otros, hay una apertura enorme y un cierto ánimo de ayudar, es decir, que de alguna manera sí se está viendo un deseo de estimular la inversión española en Latinoamérica y un intento de facilitar las cosas. Se ha ido ampliando las adhesiones al convenio de la Haya, los requisitos documentales se han ido aligerando… estamos llegando a un punto que a veces da la sensación de que el marco normativo allí, con la misma seguridad, es mucho más racional que el nuestro.

En cuanto al asesoramiento yo creo que actualmente es muy parecido, hay una globalización enorme, con lo cual creo que no hay grandes diferencias. Quizá hay países, como puede ser España, que requieren una mayor inversión en seguridad administrativa y otros que puedan requerir menos como son los países nórdicos. Pero la situación española, y por ejemplo Paraguay, México y Brasil, que son los que conozco yo, no es muy diferente. Quizá allí hay un pequeño desfase respecto a España en cuanto a la evolución de los modelos de producción, pero en algunos aspectos ellos van por delante y podíamos tomar como modelo sus empresas. 

"Hay que ser interdisciplinar, además de contar con una globalización internacional de conocimientos"

FORJIB.- ¿Cómo está siendo la expansión en Iberoamérica?

A.B.- Básicamente todo el contacto nuestro con Iberoamérica es a través de la expansión del cliente, es decir, hemos propiciado la expansión allí, sobre todo en Chile y Paraguay, en lo que se refiere a exportación de servicios y de bienes. Es muy complicado, requiere que el empresario español con mucha humildad vaya allí y analice las posibilidades, ya que no todos los países son iguales, ni los hábitos de consumo son los mismos. 

FORJIB.- ¿Qué objetivos buscan las empresas?, ¿realmente el futuro está en Iberomérica?

A.B.- A través de nuestro modelo de servicios vemos que todavía queda una expansión en Europa, ya que España va retrasada en cuanto a la utilización de las ventajas que dan las libertades de actividad que tenemos en el marco comunitario. Una gran apuesta de futuro está en Europa y evidentemente nuestra filosofía es que ese crecimiento justificará mucho más la salida hacia Iberoamérica pero porque vamos a poder facilitar la entrada de Iberoamérica en la Unión Europea a través de España, que es una oportunidad que se está perdiendo.

Las oportunidades están en la integración del mercado iberoamericano con el europeo y España está en medio, y nuestros servicios tenían que ser punteros en todos esos temas. Teníamos que ser nosotros los que estuviéramos facilitando a través de nuestras corresponsalías la actividad de una empresa argentina en Francia o en Holanda, por ejemplo. En el tráfico cruzado entre Latinoamérica y la Unión Europea es donde hay oportunidades.

FORJIB.- ¿Dentro de Iberoamérica en qué países es más fácil invertir, y en cuáles es más complicado?

A.B.- Sin entrar en temas políticos, ya que hay varios países donde este tema es complejo y quizá no vale la pena y no es el momento de invertir. En cuanto al marco normativo Brasil, es bastante cerrado, por el contrario, Paraguay, Uruguay y Argentina, en general son abiertos, pero desde luego que México es muy abierto y Chile muy organizado.

También hay que diferenciar en cuanto a la expansión internacional, que hay países que dan mucha información y hay países que dan muy poca.Algunos han hecho un gran esfuerzo en proyectar toda su normativa, y otros por el contrario han hecho un esfuerzo muy pequeño, y está claro que los que se han esforzado están más abiertos a recibir inversiones. 

FORJIB.- En los últimos años el asesoramiento a las empresas ha incrementado su importancia, ¿por qué cree que ha ocurrido esto?

A.B.- Principalmente por dos motivos, por el marco regulatorio ya que ahora es mucho más complejo y hace imposible que la gente prescinda de los servicios, y por un problema de la propia crisis, ya que se está empezando a percibir que el bogado en las empresas no solo es un coste, sino que ahora mismo están dando plusvalía a las empresas. El consultor es proactivo y puede dar oportunidad a las empresas y éstas comienzan a darse cuenta de ello.

Además de que el volumen de administración en las empresas ha aumentado de una forma desmesurada y están desbordadas de trabajo.

FORJIB.- ¿Qué consecuencias va a tener la crisis económica que estamos viviendo dentro de las empresas?

A.B.- A mi me parece que enormes, y se están notando ya. En España estamos haciendo los deberes a nivel de empresa, estamos reduciendo costes, y ahora empezados a ser más competitivos otra vez, y se está notando que la pata que empieza funcionar es la exportación.

España está empezando a tener mucho más volumen de exportación que hace cuatro años, se nota un crecimiento continuando, y eso es productividad, y todavía podemos permitirnos una estructura de costes con la que conseguir un nicho de productividad que nos permita reinvertir en valor añadido y pasar a otra posición, pero hoy por hoy nos hemos engañado nosotros mismos.