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ENTREVISTA A ADOLFO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ...

“Cada país ha ido configurando el sistema que más se ha adaptado a su propia realidad política y social”

Adolfo Jiménez Fernández, Secretario General de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social

La situación actual de movimientos migratorios hace que se deba trabajar en profundidad en todo lo que supone la cotización de las personas que se encuentran en activo. 

Foro Jurídico Iberoamericano.- ¿Qué supone el Derecho Internacional de Seguridad Social?

Adolfo Jiménez.- Supone tratar de generalizar los principios y fines básicos de la Seguridad Social y, además, en el campo de aplicación superar los ámbitos territoriales nacionales de los sistemas. En el mundo actual, cada vez más global y más interrelacionado, es necesario desde la vertiente de la seguridad social mantener plenamente los derechos sociales de los millones de migrantes que contribuyen obligatoriamente a lo largo de su vida laboral a los distintos sistemas nacionales.

Y esto no siempre es posible, especialmente, en los sistemas públicos de pensiones, pues el periodo mínimo de cotización o carencia que se exige en cada uno de los diferentes sistemas, para tener derecho a la prestación de jubilación, es prácticamente imposible de cumplirlo por la población emigrante en todos y cada uno de los países. Veamos un ejemplo: en Argentina se exige para tener derecho a una pensión contributiva de jubilación haber cotizado como mínimo 30 años, en Uruguay igualmente 30 y en España 15. Difícilmente un migrante que hubiera trabajado en los tres países podría cumplir plenamente la carencia en cada país aunque hubiera cotizado toda su vida laboral; solamente mediante la coordinación de los sistema que permita computar a estos efectos la totalidad de los periodos cotizados lograría el trabajador migrante cumplir con la carencia exigida en cada sistema y acceder a la correspondiente prestación de jubilación o vejez en cada uno de ellos.

Por otra parte, los sistemas de pensiones en Iberoamérica son muy distintos entre ellos: capitalización individual con gestión privada, sistemas mixtos con administradoras públicas y privadas, además de la entidad gestora del sistema de prestación definida, sistemas que funcionan en paralelo…Todo ello hace aún más necesario la coordinación de los sistemas, es decir, disponer de convenios de Seguridad Social.

Además, la existencia de empresas multinacionales y transnacionales exige la determinación de una legislación aplicable ya que sus trabajadores solo pueden estar amparados de forma obligatoria por la normativa de Seguridad Social de un Estado, clarificando así la norma aplicable a los trabajadores no nacionales, para evitar el conflicto sobre a qué sistema de seguridad social deben contribuir obligatoriamente.

Así pues, el Derecho Internacional de Seguridad Social a través de los convenios, entre otros instrumentos internacionales, trata de dar una respuesta a un mundo económicamente globalizado a través de la internacionalización de la Seguridad Social. Es una necesidad de los tiempos actuales para evitar que quede afectada la eficacia protectora de los sistemas nacionales, en los que rige el principio de territorialidad, y exista una mayor seguridad jurídica en cuanto a la obligatoriedad de las empresas en materia de afiliación y cotización de sus trabajadores desplazados temporalmente. 

“La internacionalización de las empresas exige un marco jurídico que establezca con claridad y estabilidad el sistema en el que deben cumplimentar las obligaciones de afiliación y cotización de sus trabajadores”

FORJIB.- ¿Qué trabajos se realizan desde la Organización Iberoamericana de Seguridad Social?

A.J.- La OISS promueve el desarrollo de los sistemas de Seguridad Social en Iberoamérica y, en general, las políticas de protección social. Una constante de la Organización ha sido la de impulsar la coordinación de los sistemas, la aplicación de programas de seguridad y salud en el trabajo, la realización de programas de atención al adulto mayor e incorporación de los discapacitados al mundo laboral, promoviendo el intercambio de experiencias y conocimientos entre los distintos sistemas en Iberoamérica, dedicando una atención especial a la formación de dirigentes en la administración de los sistemas de protección social.

FORJIB.- En un mundo tan global como el actual y con tanto movimientos migratorios, ¿cómo se legisla el tema de la Seguridad Social?

A.J.- Aunque todos los sistemas iberoamericanos de Seguridad Social tienen un origen bismarkiano, existen diferencias derivadas de realidades sociales y económicas diferentes que han originado sistemas muy distintos, especialmente entre los sistemas de pensiones. Por tanto, cada país ha ido configurando el sistema que más se ha adaptado a su propia realidad política y social.

Hace tiempo que, en el marco internacional, se ha abandonado la idea, un poco utópica, de lograr una armonización entre los distintos sistemas. Lo que actualmente se persigue es la convergencia en los fines de protección, idea muy desarrollada en la UE, pero el camino de como se llega a esa convergencia la marcan los propios países según su conveniencia y posibilidades.

“El Derecho Internacional de Seguridad Social a través de los convenios, entre otros instrumentos internacionales, trata de dar una respuesta a un mundo económicamente globalizado”

FORJIB.- ¿Qué necesidades son las que tienen actualmente los trabajadores en cuanto a este tema?

A.J.- Si tenemos en cuenta que Iberoamérica es un espacio geográfico con importantes corrientes migratorias, pues más de 30 millones de ciudadanos de América Latina viven fuera de sus países de origen (CEPAL 2010), es la segunda región del mundo por número de migraciones después de Asia (PNUD 2009) y que el 57% de estos movimientos migratorios son intrarregionales (OIM 2013), no cabe duda que una necesidad de los trabajadores migrantes es el que tengan la cobertura de la seguridad social y sus cotizaciones les posibiliten el acceso, en su caso, a los sistemas de pensiones: prestaciones de incapacidad, jubilación o vejez y muerte y sobrevivencia.

Con esta finalidad la OISS propuso la iniciativa, elaboró conjuntamente con todos los países, y está desarrollando el Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social (CMISS) que es ya una realidad en su aplicación.

FORJIB.- La situación económica actual está haciendo que mucha gente tenga que irse fuera de su país a buscar trabajo, ¿qué pasos son necesarios realizar para luego poder tener los derechos que corresponden a cualquier trabajador que haya cotizado?

A.J.- Si el país donde trabaja está aplicado el CMISS, cuando se produzca la contingencia que le de derecho a la correspondiente prestación tendrá que solicitarlo en la correspondiente institución de seguridad social. El Convenio se aplica a las personas, de cualquier nacionalidad, que estén o hayan estado sujetas en algún momento a la legislación de Seguridad Social en dos o más Estados que hayan ratificado el Convenio y su Acuerdo de Aplicación, así como a sus familiares, beneficiarios y derechohabientes.

A este respecto señalar que el convenio comprende las prestaciones económicas de Seguridad Social por invalidez, vejez, supervivencia y accidentes de trabajo y enfermedad profesional.

En el momento actual está ya en aplicación en: Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador, España, Paraguay y Uruguay. Portugal ya ha cumplido todos los trámites, pero está pendiente de un requisito interno para su aplicación. Ratificados por su Parlamento se encuentran Argentina, Perú y Venezuela y en trámite de ello Colombia, Costa Rica y R. Dominicana.

“Hace tiempo que, en el marco internacional, se ha abandonado la idea, un poco utópica, de lograr una armonización entre los distintos sistemas. Lo que actualmente se persigue es la convergencia en los fines de protección”

FORJIB.- ¿Qué convenios en cuanto a Seguridad Social existen actualmente dentro de la comunidad iberoamericana?

A.J.- Convenios bilaterales entre los países, aunque no llegan a cubrir el 25% de los necesarios para disponer de una completa red. Además el de Mercosur, que afecta a los Estados que lo integran, y sin aplicación el Instrumento Andino de Seguridad Social. Con un ámbito de aplicación para toda la región solo el Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social.

FORJIB.- ¿Los grandes movimientos migratorios ayudan a que sea más sencilla la realización de este tipo de acuerdos?

A.J.- Naturalmente, es la realidad que impulsa el que sean imprescindibles estos instrumentos internacionales de Seguridad Social, sin dejar de considerar que la internacionalización de las empresas exige un marco jurídico que establezca con claridad y estabilidad el sistema en el que deben cumplimentar las obligaciones de afiliación y cotización de sus trabajadores desplazados temporalmente a otros países.

FORJIB.- La crisis económica ha abierto en España el debate en cuanto al tema de las pensiones, ¿cree usted que están garantizadas a largo plazo?

A.J.- Sin la menor duda. El sistema público de pensiones ofrece una total garantía de seguridad, como refleja su propia historia. Hoy mismo se están pagando pensiones como el SOVI que se generaron en base a la legislación de 1919. Y España ha sufrido gravísimas crisis y una contienda civil, a pesar de lo cual el sistema ha cumplido plenamente sus obligaciones. Y hoy nuestro país, a pesar de la crisis, dispone de una mayor riqueza que en el pasado para afrontar sus obligaciones.

No hay que olvidar que otros sistemas previsionales, como son los complementarios, u ahorros para la vejez, según ha demostrado la crisis financiera mundial son seguros en la medida que tengan el respaldo del Estado, que puede responder hasta una cierta cantidad en caso de quiebra de sus gestoras. Tuvieron que aportar recursos los Estados para paliar las crisis en estos sistemas que se manifestó a partir de finales de 2007. Estos sistemas además sufren los avatares de las incertidumbres bursátiles, por ello se denominen de aportación definida, se conoce lo que se aporta pero no la prestación que se percibirá en la vejez, y un sistema de Seguridad Social, como expresa su denominación, lo primero y fundamental es la seguridad que descansa en la propia existencia del Estado.

Por otra parte, las cuestiones que afectan a los sistemas previsionales, como por ejemplo el incremento de la esperanza de vida, inciden igualmente en los sistemas públicos o privados. También otros factores demográficos.

FORJIB.- ¿Cómo se regula el tema de las pensiones de españoles que viven en el extranjero pero que han cotizado en España?

A.J.- Si ya han generado la pensión perciben la pensión que les transfiere la Seguridad Social en la cuenta bancaria que hayan indicado en igualdad de condiciones que si residieran en España, solamente le puede afectar los gastos bancarios de transferencia de fondos.

Si aún están en activo, y residen en un país con el que exista convenio, cuando causen derecho a recibir una pensión solicitándolo en la entidad gestora competente del país donde reside. Dicha entidad se pondrá en contacto con las otras de los países donde haya cotizado para determinar el tiempo cotizado y la prestación que deben abonar.

FORJIB.- ¿Y qué ocurre con las cotizaciones de trabajadores extranjeros en España que desean volver a su país?

A.J.- Que cuando genere el derecho a prestación recibirán el correspondiente importe.

Por ejemplo, en el caso de trabajadores bolivianos que trabajen en España, sobre la base del Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social, al regresar a Bolivia conservan las expectativas de derecho de pensión a través de la totalización de periodos de cotización y la aplicación de la regla de prorrata (cálculo de la pensión en proporción al periodo cotizado) , percibiendo la correspondiente prestación cuando alcancen la edad de jubilación, en el caso de una pensión por vejez, que recibirán donde residan.