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ENTREVISTA A ÁNGEL AGUARÓN DE LA CRUZ...

“La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) no ha sido lo suficientemente consultada”

Ángel Aguarón de la Cruz, Jefe de Servicio de Obstetricia y Ginecologia del Hospital General Universitario Gregorio Marañon de Madrid

La visión médica en cuanto a todo lo concerniente al embrión o al feto debe ser de absoluta revelancia a la hora de tratar un tema tan importante como el aborto. 

Foro Jurídico Iberoamericano.- Desde el punto de vista médico ¿cuándo tiene derechos el
nasciturus?


Ángel Aguarón de la Cruz.- Los médicos no hablamos de nasciturus, sino que hablamos de embrión o feto, dependiendo de la semana de gestación y para nosotros el derecho de ese embrión o ese feto existe desde el momento en el que se produce la unión de las dos células.

FORJIB.- ¿Cuándo se considera vida?

A.A.C.- Existen dos vertientes, para los que existe vida desde el momento de la unión de las dos células, y para los que existe ésta vida cuando se implanta en el útero, aunque para la mayoría de los ginecólogos existe vida cuando se produce la unión de esas dos células. No voy a entrar si es un ser vivo o un ser humano, nosotros lo sabemos perfectamente, y en ocasiones se utiliza la expresión de ser vivo y no ser humano para justificar la interrupción de la gestación. 

“Los legrados repetidos están relacionados además de con esterilidad e infertilidad, con endometritis, perforaciones, hemorragias, etc”

FORJIB.- ¿En qué momento los corazones son independientes?

A.A.C.- Depende de lo que llamamos corazón, porque un embrión de cuatro semanas tiene una válvula que late, pero no está estructurada como un corazón con sus dos aurículas y sus dos ventrículos. Absolutamente independiente lo es desde el momento en el que se corta el cordón umbilical en el momento del nacimiento.

Durante la gestación, el corazón del embrión o del feto depende de la madre siempre, está latiendo porque la madre le está suministrando el oxígeno, por lo que es dependiente de la madre las 40 semanas de gestación.

FORJIB.- ¿Qué opina sobre las diferentes reformas de la ley del aborto?

A.A.C.- La ley actualmente vigente tiene ,a mi juicio un gran defecto, una niña de quince años puede abortar sin permiso de sus padres, este hecho supone un conflicto para los médicos. Otro gran conflicto que se presenta desde el punto de vista médico, ético y moral es que las clínicas abortistas se utilicen como método anticonceptivo, algo que se ha convertido en una realidad.

Pero también tiene un apartado importante a tener en cuenta, considera la ley de plazos. Esta reforma nos facilitó mucho las cosas, ya que con anterioridad teníamos el límite de las 22 semanas, pero los ginecólogos sabemos que existen malformaciones que son evolutivas y que se diagnostican semanas después, por lo tanto estábamos con las manos atadas. Se formaron comités, formados por ginecólogos, neonatólogos, psicólogos… y si efectivamente se trataba de una malformación incompatible son la vida se consentía interrumpir la gestación por encima de las 22 semanas. Este hecho supuso un adelanto y ademas de parecerme justa nos facilitó mucho las cosas a los profesionales con responsabilidad en la decisión a la hora de interrumpir una gestación.

FORJIB.- ¿Los cambios legislativos en cuanto al tema del aborto os han traído algún tipo de problema al colectivo médico?

A.A.C.-
Nos han supuesto una paso hacia atrás, ya que hay temas, que antes no suponía ningún problema para los médicos, y hoy nadie quiere ser el que tome la decisión. Por ejemplo, una mujer rompe la bolsa en la semana 20 de gestación y queda sin líquido amniótico ésto supone un problema, ya que el feto es muy difícil que sobreviva, pero la madre tiene un gran peligro de infección. Ese tipo de situaciones ocurren en la mayoría de los hospitales , antes no había problema, pero ahora ningún médico quiere ser el que solucione el caso, y eso supone un paso atrás muy importante. los casos seguirán produciéndose, los médicos estamos otra vez desconcertados. 

“Los propios ginecólogos estamos divididos porque tenemos que tomar decisiones muy importantes, en este tema debemos ser enemigos del talibanismo”

FORJIB.- ¿Por qué cree que se realizan tanto cambios en cuanto a este tema?

A.A.C.- El tema del aborto no es solo un tema médico, jurídico, o ético o religioso, sino también social. Todos los gobiernos están presionados socialmente y a mi modo de ver cometen una gran torpeza, y es que o no consultan o lo hacen poco a los que le puedan aportar opiniones de vital importancia, por sus conocimientos, su experiencia y su profesionalidad. La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) no ha sido lo suficientemente consultada.

El gobierno socialista consulto a una serie de médicos, pero de una tendencia política determinada, y el actual ni tan siquiera ha consultado o tenido en cuenta la opinión de los que en definitiva tenemos que solucionar el problema . Los que estamos en contra del aborto en determinadas circunstancias podemos estar de acuerdo en otras como en las que se compromete la vida de la paciente o en las que el feto presente malformaciones incompatibles con la vida y hemos tomado decisiones en ese sentido, la opinión parece que no importa , no se puede preguntar a los profesionales en función de su ideología política.

Los propios ginecólogos estamos divididos porque tenemos que tomar decisiones muy importantes, en este tema debemos ser enemigos del talibanismo, de las situaciones extremas , debemos estudiar cada caso, no hay enfermedades sino enfermos. Soy enemigo de las dos posturas encontradas, lo hemos pasado mal con los antiabortistas absolutos y a veces, a mi personalmente, me han dado más problemas que los que son totalmente liberales, aunque yo no este de acuerdo con ellos.

El problema es la presión social desde los extremos, las dos posturas son el problema, y en el medio estamos los que tenemos que ponernos de acuerdo. Yo creo que esta ley nos plantea conflictos a los médicos, tanto a los abortistas como a los antiabortistas, por ejemplo en cuanto al tema de las malformaciones, los médicos somos los que tenemos que solucionar elproblema, y la pregunta es: ¿tenemos derecho los juristas, los gobernantes o los médicos ha exigir a una pareja que tenga un hijo en estado vegetal únicamente porque somos antiabortistas? Eso para mi es una barbaridad.

“El problema es la presión social desde los extremos, las dos posturas son el problema, y en el medio estamos los que tenemos que ponernos de acuerdo. Yo creo que esta ley nos plantea conflictos a los médicos, tanto a los abortistas como a los antiabortistas”

FORJIB.- ¿Ha existido alguna ley del aborto que se ajustara con la realidad o que estuviera bien hecha desde el punto de vista médico?

A.A.C.- La ley de plazos, como he dicho anteriormente, nos facilito muchísimo a la hora de toma de decisiones, no existían abortistas o antiabortistas, sino que la ley de plazos aplicaba la tolerancia. Yo intervine en la formación de un comité de diagnóstico prenatal que estudiaba los casos que nos derivaban a nuestro hospital, y en él estaban presentes ecografistas, ginecólogos, neonatólogos, cirujanos infantiles, cardiólogos infantiles, psicólogos, genetistas, radiólogos, enfermeras… En èste comité teníamos capacidad de diagnóstico pero no de ejecución para esto había que mandarlos a las distintas clínicas autorizadas para interrumpir la gestación con lo cual a las pacientes se les privaba de beneficiarse de las prestaciones que no podían ofrecer esas clínicas y a nosotros al mismo tiempo se nos privaba de la posibilidad de seguir estudiando el caso y poder aportar soluciones posteriormente, ¿Era esa postura correcta desde el punto de vista médico? ¿Era correcto bajo el punto de vista ético?. Pedímos ayuda a la gerencia del hospital y al comité de ética, no existió nunca una contestación, no es fácil que exista un compromiso sobre el tema. Ese comité ha quedado únicamente para el diagnósticos y para unificar criterios, pero todo lo que diagnosticamos lo debemos mandar fuera del hospital…

Los hospitales de referencia de la seguridad social no suelen tener problemas para aplicar una ley de plazos en caso de una malformación incompatible con la vida, y tampoco tienen problemas para un caso de grave peligro para la madre en caso de seguir la evolución del embarazo, y en cambio si lo tienen co respecto a los casos de aborto libre, y que además lo cubra la seguridad social como opinan algunos sectores y corrientes de opinión. En las clínicas privadas, la mayoría de los abortos que se realizan no son por los casos que nosotros estamos comentando, sino que la realidad nos dice que hay una elevado numero de personas, sobre todo jóvenes, que utilizan el aborto como un método anticonceptivo.

FORJIB.- ¿En lugar de tanta legislación, quizá hace falta más educación sexual responsable?

A.A.C.- Efectivamente. cuando preguntaron al presidente de nuestra Sociedad Española (SEGO) dijo que había que potenciar los métodos anticonceptivos, y la educación sexual para que no sucedan este tipo de situaciones.

FORJIB.- ¿Qué opina usted sobre el aborto libre?

A.A.C.- Como ginecólogo, yo no puedo estar de acuerdo con el aborto libre. Insisto, en los dos supuestos que hemos planteado anteriormente, creo que debo solucionar el problemas médico, el resto será problemas de los políticos, o de las diferente asociaciones que luchan por el aborto libre. Sí creo que en éstos casos la seguridad social debe cubrir la interrupción del embarazo en el resto de opciones no, no es lo mismo opinar a favor o en contra del aborto que practicarlo.

No puedo estar de acuerdo con las declaraciones de determinados representantes de la sociedad española de anticoncepción que opinan que con esta ley el 50% de los abortos van a ser clandestinos, eso es una barbaridad ,están diciendo con esto que casi el 90% de los abortos que se practican no son por causa de los dos supuestos de los que hemos hablado.

FORJIB.- ¿Las malformaciones incompatibles con la vida acaban en un aborto natural?

A.A.C.- No necesariamente, que sea incompatible con la vida no significa que el feto muera dentro del útero, puede vivir un tiempo determinado después de nacer y luego morir. Creo que no es justo exigir a una madre que lleve a un feto en su vientre, diagnosticado de una malformación durante dos o tres meses hasta que muera, eso es terrible. No se quien se considera lo suficientemente importante para exigirle a una madre que espere durante semanas a que se pare el corazón de forma natural.

Sabemos que un niño va a morir, pero no sabemos cuando, y en vez de provocar un parto en la semana posterior a la 22, tenemos que esperar a que muera en una UVI dos o tres meses después de nacer… para mi este hecho es suficiente para interrumpir la gestación.

FORJIB.- ¿Los médicos sentís una presión social en el tema del aborto?

A.A.C.- Tenemos una presión cada vez mayor con el tema de la judicialización de la medicina en general, eso es cierto, y también sentimos ésta presión en la objeción de conciencia, en el tema de la interrupción del embarazo...

FORJIB.- ¿Cómo está el tema de la objeción de conciencia en cuanto a este tema?

A.A.C.- La objeción de conciencia, tiene que ser individual y secreta, no debe realizarse de forma colectiva, sin embargo en los hospitales se realiza de forma colectiva y eso no es legal. Un hospital no puede tener objeción de conciencia conjunta, sino que deben ser preguntados cada uno de los médicos y además de una manera privada y revocable.

FORJIB.- ¿Existe un número límite de abortos que se pueden realizar?

A.A.C.- Depende, no es lo mismo un aborto del primero que del segundo trimestre, evidentemente cuantos más abortos más legrados de la cavidad uterina y eso puede derivar en una serie de patologías, por ejemplo en el síndrome de Asherman, que produce adherencias uterinas llegando a producir posteriormente esterilidad.

Los legrados repetidos están relacionados además de con esterilidad e infertilidad, con endometritis, perforaciones, hemorragias, etc,