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ENTREVISTA A ANNA MARRA...

“El Legal Project Management  permite ofrecer un servicio de mayor calidad con un asignación y uso eficiente de los recursos”

Anna Marra, Legal Project Management

Foro Jurídico Iberoamericano.- ¿Qué avances se han desarrollado en el Legal Project Management en el último año?

Anna Marra.- Según el informe Law Firms In Transiction, elaborado y publicado anualmente desde 2009 por Altman Weil Inc., en 2014 el 93% de los despachos entrevistados consideran la apuesta hacía la mejora en eficiencia de la práctica legal como una tendencia permanente en el sector. El 43% de los entrevistados declaran que en su despacho se ha invertido en formación sobre técnicas y herramientas de Legal Project Management, y si desglosamos este dato resulta que en el 72% de los casos las acciones formativas se han desarrollado en estructuras con un número de abogados igual o superior a 250, o sea en grandes despachos. Según las conclusiones del informe “probablemente no hay ninguna otra iniciativa que pueda hacer más para suportar la innovación en staffing y pricing, la ejecución eficiente del servicio, el aumento en beneficio y la reducción en gastos que una efectiva formación en project management”. 
 

“Ha llegado el momento en que la abogacía salga de su zona de confort, que paradójicamente es la zona más peligrosa y menos productiva en que puede estar en este momento”
 

FORJIB.- Se habla mucho de Management, es una moda o realmente en el sector jurídico está calando la importancia que tiene?

A.M.- Sin duda puede ser que algunos hayan empezado a hablar de LPM por seguir la corriente y que todavía tengamos por delante un camino importante para reflexionar sobre las oportunidades que nos brinda el LPM. Sin embargo, decía Coco Chanel que “moda es todo lo que puede pasar de moda”. Y en nuestro caso yo creo que la tendencia que se va definiendo es que se hablará de Legal Project Management cada vez más tanto en Despachos como en Departamentos de Servicios Jurídicos de Empresa. 

La mejor organización del trabajo cunde en todos los entornos y los sectores, así que los que hablen de LPM solo por moda quizás sean miopes frente a las numerosas ventajas que conlleva este nuevo enfoque. Mi impresión es que el ritmo que se lleva en despachos y departamentos de servicios jurídicos, junto a una cierta falta de entendimiento de esta disciplina, es lo que marca la resistencia hacia la introducción de nuevas ideas y procesos. En España los que tengan más visión y estén dispuestos a invertir recursos temporales, humanos y económicos en el cambio podrán hacer del LPM una ventaja competitiva, exactamente como desde hace unos años lo estamos viendo en  el ámbito internacional, en Despachos como Dechert, McCarthy Tetrault, Gowlings y Eversheds, por citar algunos.

FORJIB.- El pasado año, nos comentabas en una entrevista que el LPM en España y en Iberoamérica era un concepto muy nuevo y que teníamos que esperar para ver resultados, ¿cómo ha sido el desarrollo en este tiempo?

A.M.- Muy positivo. Para compartir una reciente experiencia, tuve el honor de poder diseñar una acción de formación en LPM para el Departamento de Servicios Jurídicos de Telefónica España, pudiendo contar con la participación privilegiada del Director de Servicios Jurídicos y de todos los Directores de Áreas y Gerentes. Es una señal potente que una multinacional como Telefónica introduzca el LPM en su Departamento Legal. Esta y otras experiencias con empresas y despachos, españoles e iberoamericanos, demuestran el creciente interés y la mejor comprensión del project management como disciplina al servicio del sector legal.

Además con Ie Law School seguimos formando abogados de despacho e in house con creciente demanda. En 2011 lanzamos la primera edición del Programa presencial de LPM y en 2014 contamos con un programa presencial y dos programas on line. La demanda de formación en LPM está creciendo sensiblemente, tanto desde España como desde América Latina y el resto del mundo.
 

“El ritmo que se lleva en despachos y departamentos de servicios jurídicos, junto a una cierta falta de entendimiento de esta disciplina, es lo que marca la resistencia hacia la introducción de nuevas ideas y procesos”
 

FORJIB.- También nos decías que Iberoamérica, por su cultura, implementaría el Legal Project Management más rápidamente que España, ¿ya ha sucedido esto o todavía está en la fase de formación?

A.M.- En el International Fall Meeting de la American Bar Association que se ha celebrado en Buenos Aires el pasado noviembre se ha definido claramente el LPM como la revolución más significativa que hubo en el sector legal en los últimos años. La sensibilidad hacía el LPM está creciendo especialmente en aquellas organizaciones que tengan ambiciones internacionales. 

Puedo confirmar que hay un impulso muy fuerte desde América Latina con respecto a la demanda de formación e implantación del LPM. Personalmente estoy gestionando un Proyecto de Implantación para un Despacho latinoamericano líder en su mercado. Quizás, si tuviese que delinear una tendencia, en este último año en España la demanda de formación e implantación haya venido principalmente desde Departamentos in House y en América Látina desde Despachos. En ambos Países, como confirma el Survey de Altman, el driver principal del cambio han sido las asesorías jurídicas corporativas.

FORJIB.- ¿Por qué es tan complicado la implementación del LPM? 

A.M.- La implementación del LPM en una organización es un proyecto de gestión del cambio y todo proyectos es por definición un esfuerzo, que necesita un planteamiento estratégico y una inversión de recursos. La implementación en sí misma no es complicada, pero requiere visión, voluntad, determinación y disponibilidad para poder encajar este proyecto con los demás que están abiertos en la mesa.
 

“Hay un impulso muy fuerte desde América Latina con respecto a la demanda de formación e implantación del Legal Project Management”
 

FORJIB.- ¿El sector de la abogacía entiende de verdad que es el Legal Project Management?

A.M.- El LPM no es solo un concepto, sino una disciplina que requiere un aprendizaje. No se puede entender el LPM hasta que no se reciba formación específica, pero sí podemos comprender desde el primer momento como el cambio de una gestión tradicional a una gestión LPM del caso jurídico nos permita poder manejar más efectivamente variables del proyecto entre ellas entrelazadas, como alcance, coste, tiempo, calidad, recursos humanos, stakeholders y riesgos, por poner algunos ejemplos. 

Si llegamos a comprender estas ventajas, no nos podemos conformar con el perfil clásico profesional del abogado, como experto del derecho. Necesitaremos un perfil más completo, el del Legal Project Manager, que de hecho ya se está buscando en el mercado.

FORJIB.- La situación económica que España está viviendo desde hace unos años ha llevado a que todos los sectores, incluyendo el legal, tengan que reinventarse, ¿ha ayudado esta situación a que el LPM se incluya como una herramienta para los abogados?

A.M.- El miedo siempre es un buen detonador para el cambio, el driver que nos obliga a superar nuestra natural resistencia. Sin embargo, según mi experiencia como consultora, se han acercado al LPM más bien Despachos y Departamentos de Servicios Jurídicos de empresa excelentes, los que querían mejorar la calidad de sus servicios. 

Una situación económica complicada nos ha permitido mover el focus hacía los conceptos de eficiencia y management, pero luego la decisión de formarse e implementar este enfoque ha sido más bien relacionada con la pregunta “¿Cómo puedo mejorar el servicio de mi despacho o de mi departamento? ¿Cómo puedo responder más adecuadamente a las nuevas necesidades que tiene mi cliente o mi empresa?”. El verdadero driver ha sido la voluntad de crear soluciones más efectivas.

FORJIB.- En un mundo tan global como el actual, ¿qué valor añadido aporta el LPM a la internacionalización de los despachos?

A.M.- ¡Qué buena pregunta! La internacionalización de un despacho es en si misma un proyecto al servicio de una decisión estratégica (conquistar nuevas cuotas de mercados), por lo tanto se puede gestionar con herramientas y técnicas propias del project management. Pero para contestar a tu pregunta, ¿cuáles son los retos para un despacho que quiera internacionalizarse o se haya internacionalizado con respecto a la gestión de los casos jurídicos? Entre otros la dirección y gestión de equipos multiculturales y virtuales, la gestión de stakeholders multiculturales, la gestión de las comunicaciones y de los riesgos. Quizás podamos considerar el LPM como un idioma que nos permite entendernos: vamos aplicando un mismo enfoque, mismo conocimientos de gestión, herramientas y técnicas, tenemos el mismo diccionario, en otras palabras un camino común que forma parte de un todo.
 


FORJIB.- ¿Cuáles son las principales ventajas que tiene el Legal Project Management para un despacho de abogados?

A.M. – El LPM alinea la práctica legal con la estrategia y la cultura de despachos y departamentos in house y también la alinea con el negocio del cliente y sus necesidades u oportunidades; aumenta la prevesibilidad de los costes del despacho y por lo tanto permite proponer al cliente un precio cerrado; mejora la gestión del tiempo, identificando y secuenciando actividades, planificando la duración y definiendo un calendario, lo cual es fundamental en entornos multiproyectos; mejora la asignación del los recursos humanos, aclara responsabilidades y roles, facilita la asignación de tareas y la comprensión del trabajo que cada uno tiene que desarrollar; permite minimizar la incertidumbre a través de una planificación que incluye escenarios e identificación, análisis y gestión de riesgos; mejora el trabajo en equipo y el clima laboral, reduciendo el estrés de una gestión no planificada e improvisada; mejora la relación del cliente, fomentando un rol activo por parte de este último y apostando por la transparencia, la comunicación y la confianza; mejora la capacidad de reaccionar al cambio, tanto en términos de rapidez de la respuesta como de posibles desviaciones en términos de tiempos y costes; en otras palabras, permite ofrecer un servicio de mayor calidad con un asignación y uso eficiente de los recursos.

FORJIB.- ¿Por qué dirías que es importante implementar el LPM dentro del sector de la abogacía?

A.M.- ¡Exactamente por todo lo que he mencionado antes! Y también porque ha llegado el momento en que la abogacía salga de su zona de confort, que paradójicamente es la zona más peligrosa y menos productiva en que puede estar en este momento.