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ENTREVISTA A ANTONIO ALBANÉS MEMBRILLO...

“La ley debe aplicarse con criterios éticos”

Antonio Albanés Membrillo, miembro del Secretariado Permanente de la Unión Iberoamericana de Colegios de Abogados (UIBA)

La Responsabilidad Social Corporativa es una realidad absoluta dentro de nuestra sociedad, pero quizá siempre tendemos a creer que es una labor que deben realizar las empresas, y no nos damos cuenta de que todos los agentes y todos los estamentos que conforman la sociedad deben ser participes de esta RSC. El sector de la abogacía cada vez está más involucrado en este papel, y esto ayuda a que otros sectores vayan sumándose a ello. 

Foro Jurídico Iberoamericano.- ¿Existe la RSC dentro del sector de la abogacía?

Antonio Albanés Membrillo.-
Diría que sí existe, pero de una manera muy peculiar. Si se pregunta a un abogado si en el devenir diario de su actividad actúa impulsado por criterios de responsabilidad social corporativa seguramente pondrá un gesto de extrañeza, como de no entender bien la pregunta; pero si se le explica lo que queremos decir con otras palabras a buen seguro contestará que sí, ya que como invocador constante de la ley sabe que las normas no deben aplicarse de forma automática, sino teniendo en cuenta su espíritu y finalidad, de manera equitativa y teniendo en cuenta la realidad del tiempo en que deben ser aplicadas. 

“Hay una gran labor por desarrollar, sobre todo en campo de los derechos humanos y en la defensa del medio ambiente”

FORJIB.- ¿Qué significa RSC para un abogado?

A.A.M.-
Significa que la ley debe aplicarse con criterios éticos, que es lo que se persigue en última instancia; no se entendería que un caso se resolviera obteniendo una finalidad no querida por las normas de convivencia.

FORJIB.- ¿Qué labor realizan los colegios profesionales dentro de esta materia?

A.A.M.- Es difícil hoy día, en el contexto actual del ejercicio profesional, exigir mayores compromisos a las corporaciones profesionales, cuando en el horizonte legislativo se aprecian indicios preocupantes para su propia existencia; sin embargo, un cambio en la perspectiva que se tiene desde los poderes públicos permitiría comprobar que precisamente los colegios profesionales están llamados a desempeñar un importantísimo papel en esta materia. Al margen de ello, recuerdo que cuando fui Tesorero del Colegio de Abogados de Madrid pusimos en marcha una iniciativa que aún perdura: La de destinar el 0,7% del presupuesto a acciones sociales relacionadas con el ejercicio de la abogacía; y puedo decir con satisfacción que gracias a ello han salido adelante proyectos como la implantación de las defensorías sociales en varios países de Iberoamérica.

FORJIB.- ¿Con qué “armas” cuenta este sector para llevarlo acabo?

A.A.M.- Con las que le dan su situación privilegiada para poder detectar las disfunciones del sistema. Los colegios ya no son asociaciones gremiales conformadas para la defensa de intereses de clase, sino entidades que vertebran la sociedad civil, que toman su pulso y que pueden y deben ser oídos por los poderes públicos y sobre todo por las empresas, que son las encargadas de crear riqueza de una manera eficaz, con respeto a los derechos humanos y mediante un desarrollo sostenible de los recursos. 

“Las normas no deben aplicarse de forma automática, sino teniendo en cuenta su espíritu y finalidad, de manera equitativa y teniendo en cuenta la realidad del tiempo en que deben ser aplicadas”
 

FORJIB.- ¿Deberían los Colegios comprometerse más con la RSC?

A.A.M.- Siempre es deseable un mayor compromiso en este campo, denunciando abusos y aportando ideas para conseguir un mayor equilibrio entre la obtención de beneficios, finalidad última de la actividad empresarial, y la transparencia e integridad de los negocios. 


FORJIB.- ¿Son los abogados consciente de la responsabilidad que tienen con la sociedad?

A.A.M.- Me atrevería a decir que son los profesionales que más conciencia tienen del problema por la índole de su función. El Estatuto General de la Abogacía recoge una mención que se viene repitiendo en todas sus ediciones: La de que la abogacía es una profesión que se ejerce, mediante la aplicación de la ciencia y la técnica jurídicas, pero siempre en orden a la concordia, a la efectividad de los derechos y libertades fundamentales y a la Justicia. 

FORJIB.- ¿Habría que trabajar más la RSC desde los colegios para que se implantara en los bufetes?

A.A.M.- No son los bufetes los primeros destinatarios en la aplicación de la RSC; dicho esto, me consta que en la medida en que no desempeñan una actividad productiva strictu sensu, cada vez es más frecuente que en los despachos se implanten medidas que, como la conciliación de la vida familiar y profesional y la no discriminación por razón de sexo, están entre las más demandadas por la sociedad.

FORJIB.- ¿Cree que los ciudadanos sienten al sector de la abogacía como una parte implicada en la sociedad y que asume su responsabilidad?

A.A.M.- Creo que cada vez más. Los abogados disponemos de una extraordinaria atalaya para observar la marcha de la sociedad y para denunciar sus disfunciones, y eso poco a poco va siendo percibido por los ciudadanos.

 

“Un cambio en la perspectiva que se tiene desde los poderes públicos permitiría comprobar que precisamente los colegios profesionales están llamados a desempeñar un importantísimo papel en esta materia”

FORJIB.- ¿Hacia dónde cree que evolucionará la RSC dentro del sector legal?

A.A.M.- Hay una gran labor por desarrollar, sobre todo en campo de los derechos humanos y en la defensa del medio ambiente. No hay duda de que las jóvenes generaciones de abogados tienen un decidido empeño en que la Ley se aplique teniendo muy en cuenta su finalidad última, que no es otra que la obtención del bien común y que para ello es preciso que la creación de riqueza y la obtención de beneficios no sea un fin en sí mismo.

FORJIB.- ¿Los abogados de empresa son los que deben plantear las bases de una Responsabilidad Social Corporativa?

A.A.M.- La abogacía de empresa es distinta ya que los servicios legales de una compañía suelen externalizarse y hay una labor de asesoramiento que está más planificada y que atiende a otro tipo de proyectos. En ese sentido, sí que se puede desarrollar una Responsabilidad Social Corporativa.

Dentro de una empresa, a la hora de desarrollar un proyecto concreto, primero se pasa a la asesoría juridica y se sabe que si cumple con los requisitos establecidos hoy en día, aunque no sean obligatorios, está mucho mejor visto.

Hace ya algunos años, presidí la Asociación de Abogados de Empresa, y ya entonces se hablaba de las posibilidades que tenían los abogados de empresa para poder introducir el cumplimiento de unos criterios de RSC. En aquel entonces se implantó el Código Olivencia y porteriormente el Aldama, y esto fue, de alguna manera, el comienzo de la penetreación de criterios de Responsabilidad Social Corporativa.