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ENTREVISTA A BEGOÑA CASTRO...

“Tenemos que cambiar el mensaje, no tiene sentido estar en una lista de árbitros si no hay arbitrajes”

Begoña Castro, Diputada Junta de Gobierno, Comisión MediaICAM y Corte de Arbitraje del Colegio de Abogados de Madrid

Los Colegios profesionales deben ser el mayor ejemplo para el sector que representan, y dentro del ámbito judicial los Colegios de Abogados son un pilar muy importante tanto para sus colegiados como para la sociedad en general. El Colegio de Abogados de Madrid nos habla sobre el desarrollo y el trabajo que realizan dentro de la Resolución Alternativa de Conflictos.

“Son cada vez más frecuentes las cláusulas escalonadas, donde las partes intentan una mediación previa que, de no llegar a buen fin, acaba en un arbitraje”

Foro Jurídico Iberoamericano.- ¿Desde el Colegio de Abogados de Madrid como se trabaja la Resolución Alternativa de Conflictos?

Begoña Castro.- El Colegio de Abogados de Madrid, fue, si no el primero, de los primeros colegios profesionales que inmediatamente después de aprobarse la Ley de Arbitraje de 5 de diciembre de 1.988 que posibilitó el llamado “arbitraje institucional”, creando su Corte de Arbitraje, desarrollando su labor de manera interrumpida y administrando arbitrajes como fórmula alternativa de resolución de conflictos.

Tan pronto se aprobó la Ley 5/2012 de mediación en asuntos civiles y mercantiles, el Colegio de Abogados de Madrid creo el CENTRO DE MEDIACION mediaICAM.

El Centro de Mediación administra los procedimientos de mediación que se sometan o se soliciten al Colegio de Abogados de Madrid y tiene como objetivo principal promover, difundir y desarrollar la mediación entre los propios colegiados, instituciones y organismos y población en general, ampliando con ello la oferta de servicios profesionales bajo criterios de calidad.

Los servicios de mediaICAM pueden ser solicitados tanto por abogados y ciudadanos, como por instituciones, empresas y organismos públicos o privados. Sus áreas de especialidad abarcan la mediación en servicios profesionales en conflictos relativos a honorarios profesionales, en materia deontológica y mediación intrajudicial y extrajudicial en los siguientes ámbitos de la mediación: civil y mercantil, familiar, penal y penitenciario, laboral y en organizaciones, social y comunitario.

Realiza labores de voluntariado, a través del Servicio de Orientación a la Mediación, llevando a cabo labores de asesoramiento y orientación previo al proceso a los beneficiarios de Justicia Gratuita, en colaboración con los Servicios de Orientación Jurídica, con objeto de fomentar la mediación.

Desde el Centro de Mediación se ha fijado como objetivo prioritario potenciar la formación de los Abogados en el conocimiento de las herramientas y habilidades del mediador, no sólo para que éstos actúen como tales, sino para que el único profesional legitimado para el asesoramiento y consejo jurídico, sea también el que asesore y potencie esta fórmula de resolución de conflictos cuya defensa le encomiendan sus clientes.

El ICAM siempre ha establecido los servicios necesarios para permitir y promover el uso de los medios alternativos de resolución de conflictos.

“Desde la Secretaría de la Corte se atienden más de mil consultas relacionadas con el arbitraje, formuladas, no sólo por abogados sino por cualquier particular”

FORJIB.- ¿Qué funcionabilidad tiene la Corte de Arbitraje del ICAM?

B.C.- Contempla tres aspectos especialmente relevantes. Por un lado, ser una corte de arbitraje de prestigio, ofreciendo un servicio de alta calidad, tanto en la administración de los arbitrajes, con una secretaría altamente cualificada, como en la designación del árbitro experto.

Cumple una función de servicio público a la sociedad, toda vez que no sólo está enfocada a resolver controversias derivadas de las transacciones comerciales, como ocurre con otras Cortes. En su reglamento se contemplan procedimientos especiales para la resolución de pequeñas controversias, lo que permite dar acceso a la resolución de conflictos por esta vía a cualquier persona. Además, desde la Secretaría de la Corte se atienden más de mil consultas relacionadas con el arbitraje, formuladas, no sólo por abogados sino por cualquier particular.

Y finalmente, debe ser una Corte del colegiado y al servicio de éste. En un colectivo de más de 70.000 colegiados, debemos hacer lo posible para que un gran número de ellos vean en la Corte del ICAM una opción de interés para sus clientes. Al mismo tiempo, deben saber que acreditando experiencia y capacidad, pueden ser árbitros de la misma.

“Sería aconsejable que los abogados confiasen más en este sistema poniendo la cláusula arbitral de la corte ICAM al tiempo que quieren ser árbitros”

FORJIB.- ¿Qué volumen de casos tiene el Colegio de Abogados de Madrid en cuanto a Mediación y a arbitraje?

B.C.- Desde la puesta en marcha de mediaICAM y hasta la actualidad han sido 222 las solicitudes gestionadas, distribuidas entre las mediaciones de servicios profesionales, derivaciones intrajudiciales y del servicio de orientación a la mediación y mediaciones extrajudiciales.

Los números de arbitraje son muy poco significativos en relación con el número de colegiados que son árbitros. No se tramitan más de 20 arbitrajes al año y el número de colegiados árbitros es superior al millar.

Entendemos que tenemos que cambiar el mensaje. No tiene sentido estar en una lista de árbitros si no hay arbitrajes. Sería aconsejable que los abogados confiasen más en este sistema poniendo la cláusula arbitral de la corte ICAM al tiempo que quieren ser árbitros.

FORJIB.- ¿Son las herramientas extrajudiciales la verdadera solución para poder descongestionar los juzgados?

B.C.- Los denominados métodos alternativos de resolución de conflictos (mediación, arbitraje, conciliación, etc) no son la panacea para resolver los problemas endémicos de la administración de justicia ni en todos los casos son el medio idóneo para solucionar un determinado conflicto, pero no hay duda que una mayor utilización de tales medios alternativos necesariamente tiene que contribuir a reducir la carga de trabajo de los Juzgados, aunque este no debe ser el único objetivo.

La mediación resulta especialmente ventajosa para las partes implicadas por el ahorro de costes que implica, tanto a nivel económico como de tiempo, descargando a los órganos de la Administración de Justicia de muchos procedimientos en los que el debate y la sentencia reclamada no giran sobre una controversia jurídica como, por ejemplo, en aquellos en los que no se discute el pago de una cuantía, sino sólo el importe de ésta.

FORJIB.- En cuanto a los problemas internacionales, ¿cuál es la mejor arma la mediación o el arbitraje?

B.C.- La mejor herramienta depende de varios factores: el país donde se invierte, el tipo de contrato, la fuerza de la parte para negociar el contrato y el tipo de conflicto.

Son cada vez más frecuentes las cláusulas escalonadas, donde las partes intentan una mediación previa que, de no llegar a buen fin, acaba en un arbitraje.

En grandes proyectos o en construcción compleja internacional se utilizan cada vez más los “dispute boards”, esto es, decisiones y recomendaciones de un experto, generalmente técnico, que ofrece una solución más barata y rápida y evita acudir al arbitraje.

En todo caso es raro un contrato internacional que no incluya una cláusula arbitral. No hay confianza para ir a juzgados locales en caso de un contrato internacional.

FORJIB.- ¿Está más desarrollada la mediación que el arbitraje?

B.C.- En el mundo anglosajón es posible. Por ejemplo, es muy normal que en contratos con empresas británicas, se acuerde una mediación previa, pero se pacte ley y juzgados ingleses. En el derecho continental es poco común ver ese tipo de cláusulas.

Pero entiendo que el arbitraje, en términos generales, ha tenido más desarrollo en los últimos 20 años que la mediación. Raro es el país que no haya publicado o modificado su Ley de Arbitraje en los últimos 10 años. España entre ellos.

FORJIB.- A la hora de decidir expandir un negocio en el exterior, ¿cree que contar con Cortes de arbitraje supone una mayor seguridad jurídica para los empresarios?

B.C.- Sin duda. Un inversor debe tener en cuenta varios principios. Primero, si el país donde invierte tiene suscrito el convenio de Nueva York de 1958 y otros tratados internacionales relacionados con la ejecución de laudos en el extranjero. Es importante saber si hay ley de arbitraje en ese país que se acomode a la Ley modelo de las Naciones Unidas y, por último, si los jueces son favorables al arbitraje y las causas de nulidad son limitadas.
Una vez sabido esto hay que decidir a qué Corte de Arbitraje me someto, el idioma que deseo para el arbitraje, la sede, la ley aplicable al arbitraje y al fondo del asunto. Es una decisión muy importante.

FORJIB.- ¿Qué supone para un colegio profesional contar con una estructura de Resolución Alternativa de Conflictos?

B.C.- Le permite desarrollar una de las funciones que tienen atribuida tanto la Ley de Colegios Profesionales como, en el caso de un Colegio de Abogados como es el de Madrid, el Estatuto General de la Abogacía y sus propios Estatutos, permitiéndole de esta manera prestar un servicio tanto a sus colegiados como al ciudadano.

Supone, ofrecer a la ciudadanía un nuevo servicio para la resolución de conflictos como herramienta eficaz, rápida y económica y para los colegiados, la posibilidad de ampliar su ámbito de actuación profesional, además de potenciar y difundir métodos y herramientas útiles para el tradicional ejercicio de la profesión.

Para el Colegio de Abogados no sólo implica contribuir a una fórmula para la mejora de la Administración de Justicia, lenta y con resultados muchas veces imprecedecibles después de un costoso proceso, sino ser protagonistas de la instauración de una nueva cultura de paz.

En definitiva, una apuesta por la calidad de los servicios en beneficio de los ciudadanos y usuarios.

FORJIB.- ¿Se siguen unos determinados parámetros para seleccionar a los árbitros?


B.C.- La Ley de Arbitraje, tras la última modificación del año 2011, obliga a las Corte a velar por la capacitación de los árbitros. No olvidemos que la Corte es la responsable directa del mal trabajo de la propia corte y de los árbitros. De ahí que, que se deba exigir experiencia y acreditación de las materias en las que el árbitro se considera experto.

En este sentido, la Junta de Gobierno ha creado una Escuela de Árbitros, dependiente del Centro de Estudios del ICAM, cuya finalidad es impartir cursos de formación en materia de arbitraje, para contribuir a mejorar la capacitación de los árbitros.

FORJIB.- ¿Cómo se consigue que la resolución de un árbitro se lleve acabo?

B.C.- Si se refiere a la ejecución del laudo es relativamente sencillo. El laudo equivale a una sentencia firme y se ejecuta como tal por el juez del lugar del arbitraje.
En arbitraje internacional es igual, siempre que el país donde se pretende ejecutar el laudo (exequatur) tenga suscrito el convenio de Nueva York de 1958 mencionado antes. Afortunadamente son más de 160 Estados los que lo han suscrito y un laudo se puede ejecutar en todos esos países.