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ENTREVISTA A DIEGO BERMEJO...

Cuanta más sensación hay de juego político es que más firme se mantiene el juez

Entrevista a Diego Bermejo. Ex embajador en Misión Especial para las Cumbres Iberoamericanas y Asuntos Multilaterales de Iberoamerica

Foro Jurídico Iberoamericano.- ¿Existe la Independencia Judicial?

Diego Bermejo.- Creo que el poder judicial es independiente; a veces existen opiniones exageradas, por no decir interesadas, que dan una imagen de que el juez está sometido a un baremo que no es el de la independencia. Lo mismo digo del Sistema General y del Ministerio Público. En el 2013 la independencia judicial es una realidad, o al menos es la percepción que yo tengo.

En términos generales en Iberoamérica, salvo alguna excepción, creo que también hay una independencia entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Quizás son ellos conscientes y nosotros también de que se necesita un fortalecimiento institucional de cada uno de los órganos del Estado, entre ellos el de la justicia y es una conciencia de consenso.

“En Iberoamérica, salvo alguna excepción, también hay una independencia entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial”

FORJIB.- ¿Se juega de una forma política con este tema?

D.B.- Cuando hay muchas opiniones sobre un determinado asunto en el que está involucrada la justicia, da la sensación de que el juez a lo mejor está siendo presionado y están intentando condicionarlo, pero la lectura debe ser totalmente contraria. Hay tantos comentarios, presiones, influencias…, precisamente porque el juez está siendo independiente. Entre más sensación de juego político hay es que más firme se mantiene el juez, porque sino no se diría nada. 

FORJIB.- ¿Por qué es tan importante que un país cuente con esa independencia judicial?

D.B.- Porque es el principio de legalidad de un Estado de Derecho, en donde hay una serie de normas de convivencia que están reguladas por leyes y alguien tiene que asegurarse de aplicar ese principio, y el que tiene que guardarlas es el juez. Es fundamental, ya que si no hubiera una normativa para hacer las cosas sería un auténtico caos.

FORJIB.- ¿Somos los ciudadanos realmente conscientes de esa importancia?

D.B.- Depende mucho de la educación. Si desde la escuela primaria, desde la universidad, desde la familia… uno va inculcando ese valor, que es esencial en una democracia, creo que sí se es consciente.

Quizás hay ignorancia sobre el funcionamiento, es decir, sobre cuales son las entrañas del poder judicial Desde mi punto de vista, cuando la gente cuestiona la justicia es precisamente porque es consciente de la importancia que tiene esa independencia para la convivencia y desea así resaltarla. 

“En Iberoamérica, salvo alguna excepción, también hay una independencia entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial”

FORJIB.- Se ve mermada la independencia judicial por los juicios paralelos que se realizan en los medios de comunicación y en la sociedad?

D.B.- La libertad de expresión es uno de los elementos de una democracia desarrollada, y que los medios de comunicación marquen pautas sobre como ellos ven las cosas enriquece a la opinión pública y probablemente también al juez que puede ver por donde va el sentir general. Pero la mayoría de las veces, el juez sorprende en cuanto a su sentencia, ya que no tiene nada que ver con el movimiento mediático, y es que es una institución muy asentada que ha demostrado con creces que puede abstraerse de esa presión de los medios.

FORJIB.- ¿Se puede hablar de democracia sin independencia judicial?

D.B.- En términos generales si se puede hablar de democracia, pero yo plantearía la pregunta de otro modo ¿hasta que punto se puede hablar de tener una democracia si no hemos desarrollado en su mayor expresión cada una de las instituciones del Estado de tal manera que la independencia este totalmente consagrada?

En todo el mundo hay debilidades, por eso hay esfuerzos de mejoramiento a través de programas de fortalecimiento puestos en marcha por los distintos países, fundamentalmente a través de la cooperación internacional. En otras palabras y como conclusión principal yo diría que en el mundo hay democracias auténticas.