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ENTREVISTA A ERIK ROVINA...

“Ocurre muy a menudo que las empresas se internacionalizan allí donde ven una oportunidad de negocio sin prestar excesiva atención al marco jurídico de dicho país”

Erik Rovina, Subdirector General Adjunto de Política Comercial con Iberoamérica y América del Norte (Ministerio de Economía y Competitividad de España)

La política comercial con Iberoamérica supone para España un gran peso dentro de nuestra economía, y Erik Rovina nos realiza un análisis de la situación actual de este sector tan importante para ambos hemisferios. 

Foro Jurídico Iberoamericano.- ¿Qué oportunidades de negocio existen actualmente para la expansión de empresas españolas en América Latina?

Erik Rovina.- Un análisis a priori de la situación macroeconómica en América Latina nos podría generar ciertas dudas sobre las oportunidades que las empresas españolas pueden encontrar en la región, ya que se mantiene la tendencia de los últimos años de crecimiento a la baja, llegando al mínimo de 2,5%, y esperando un ligero repunte para 2015, pero muy por detrás de lo que se estuvo creciendo en el pasado.

Sin embargo, esta ralentización del crecimiento en Latinoamérica desde el máximo del 6% en 2010 no ha sido óbice para que las exportaciones y las inversiones españolas en la región hayan aumentado desde ese año. Concretamente las exportaciones españolas a Latinoamérica han pasado de 10.003 millones de euros en 2010 a la cifra récord de 15.004 millones de euros en 2013, mientras que el stock de inversión española en la región pasó de 118.963 millones de euros en 2010 a 125.692 millones de euros en 2012 (último año disponible).

Y todo esto ha sido posible sin que estuvieran plenamente en vigor los Acuerdos de Libre Comercio (ALC) que la Unión Europea (UE) alcanzó con Colombia y Perú (entró en vigor en 2013) y con los países centroamericanos (también en vigor desde 2013) y sin que hayan terminado las negociaciones con Ecuador y Mercosur. De llegar a buen puerto estas últimas dos negociaciones, prácticamente toda Latinoamérica estaría cubierta por ALC con la UE, puesto que con México y Chile ya hay ALC que datan de principios de siglo y que se pretenden modernizar y ampliar en los próximos años. Las oportunidades de negocio aumentan claramente con un ALC puesto que favorece el acceso a mercado tanto de bienes como de servicios y de compras públicas. En cualquier caso, con o sin ALC, las oportunidades de negocio dependen en buena medida de si las empresas españolas abordan el mercado vía exportaciones o vía inversiones. Vía exportaciones las empresas españolas han destacado la venta de bienes de equipo (maquinaria para la industria, material de transporte y aparatos eléctricos), semimanufacturas (productos químicos: plásticos, medicamentos, químicos orgánicos y aceites esenciales y perfumados) y bienes de consumo (textiles y confección). Vía inversiones, las oportunidades surgen allí donde no es posible vender el producto o prestar el servicio desde España. Aquí son las grandes inversiones de las multinacionales españolas las que dominan las ci- fras de inversión en la región, de ahí que los principales sectores destino de nuestra inversión allí sean el financiero, el de telecomunicaciones o el de generación, transmisión y distribución de energía. No obstante, saliendo de estos sectores, también es posible encontrar numerosas oportunidades en todo lo relacionado con infraestructuras, el medio ambiente (agua y tratamiento de RSU, entre otros) o las dotaciones necesarias para lograr una smart city. 

FORJIB.- ¿Y para las de América Latina en España?

E.R.- Si nuestras cifras de exportaciones e inversiones a América Latina han aumentado en los últimos años, también lo han hecho en sentido contrario. Si nos fijamos como antes en las cifras de 2010 y las comparamos con las más recientes de 2013, vemos que nuestras importaciones pasaron en 2010 de 12.336 millones de euros a 18.105 millones de euros en 2013, dándose un déficit comercial para España de 2.333 millones de euros en 2010 y de 3.102 millones de euros en 2013. Ciertamente la situación económica en España y la caída en los precios de las materias primas, activo fundamental para Latinoamérica, implicó en 2013 unas menores importaciones españolas respecto a 2012, año en el que importamos bienes por valor de 19.763 millones de euros y el saldo comercial ascendió a 5.944 millones de euros. Desafortunadamente nuestras importaciones procedentes de Latinoamérica están aún más concentradas que nuestras exportaciones: productos energéticos (donde destaca el petróleo - 36%), alimentos (productos de la pesca - 7,2% - y semillas y frutos oleaginosos, básicamente soja - 6,1%) y materias primas (básicamente menas y minerales – 14%) suman más del 85% de nuestras importaciones. La fortaleza de estos sectores en Latinoamérica hacen que encuentren numerosas oportunidades de negocio es España, pero no son los únicos. En cualquier caso, también hay que destacar que aquellos países que cuenten con un ALC con la UE podrán aprovechar mejor las oportunidades comerciales, no solo que pueda haber en España, sino en toda la UE. En cuanto a las inversiones latinoamericanas en España, aún son mínimas y sólo destacan las procedentes de México y en menor medida de Brasil. No obstante, España, a través de ICEX Invest in Spain, tiene un Plan de Sedes para atraer a las sedes de las empresas latinoamericanas que pretendan introducir- se en la UE a España.

“La búsqueda de financiación o de cobertura a través de seguros de crédito a la exportación son aspectos fundamentales para una empresa que quiere internacionalizarse”

FORJIB.- ¿Qué asesoramiento es el más demandado por las empresas que deciden internacionalizar sus negocios?

E.R.- Son muchos los servicios que una empresa puede demandar de la Administración Comercial a la hora de internacionalizarse, depende en gran medida de en qué paso esté de dicha internacionalización. En un primer momento, lo más lógico es Formación en comercio exterior. Tanto ICEX, dependiente de la Secretaría de Estado de Comercio, como las Cámaras de Comercio cuentan con numerosos cursos sobre comercio exterior y sobre las herramientas a utilizar en una “aventura” como ésta. Un segundo paso consiste en información sobre el mercado de destino, tanto a nivel general como sectorial del producto de la empresa, algo que elaboran las Oficinas Económicas y Comerciales de España en el exterior, dependientes también de la Secretaría de Estado de Comercio. Una vez que se sabe cómo salir y se ha elegido dónde, llega el turno de desplazarse a ese mercado y de encontrar clientes (sean clientes finales o distribuidores, importadores, agentes, etc) o socio local para las inversiones. Aquí también las Oficinas Económicas y Comerciales de España en el exterior pueden desempeñar un papel importante ayudando a encontrar a ese cliente o socio local. Igualmente la búsqueda de financiación o de cobertura a través de seguros de crédito a la exportación son aspectos fundamentales para una empresa que quiere internacionalizarse. La Secretaría de Estado de Comercio dispone de una guía de servicios para la internacionalización que puede ser muy útil para todas esas empresas.

FORJIB.- ¿Qué países Iberoamerica- nos reciben mayor inversión de negocio español?

E.R.- En cuanto al análisis individualizado por países hay que destacar en primer lugar la hegemonía que ostenta Brasil como primer destino de la inversión española en América Latina, con un stock de 54.463 millones de euros en 2012, lo que le convierte en el segundo país destino de la inversión directa española en el mundo, sólo superado por el Reino Unido. En segundo lugar, pero a gran distancia está México con 25.552 millones de euros. Más atrás se encuentran tanto economías más pequeñas pero más dinámicas como Chile (12.238 millones de euros), Colombia (6.119 millones de euros) y Perú (4.306 millones de euros) así como economías que en su día fueron muy relevantes para España como Argentina o Venezue- la (11.846 millones de euros entre los dos países). Más allá están el resto de economías latinoamericanas, todas ellas muy inferiores a las anteriores en tamaño, y por tanto como receptoras de inversión española: Panamá, Bolivia, Uruguay, Ecuador, etc. 

“Es necesaria una mayor presencia inversora de empresas latinoamericanas en España, pues una tupida red de intereses económicos y comerciales entre nuestras economías, en las dos direcciones, es garantía de estabilidad y prosperidad mútuas"

FORJIB.- ¿Cómo ha evolucionado la inversión española en América Latina en los últimos años?

E.R.- El stock de inversión española en Latinoamérica alcanzó en 2012, último año disponible, los 125.692 millones de euros, lo que representa más de una tercera parte del total de la inversión española en el extranjero. Los flujos de inversión española bruta en la región, por su parte, han tenido un buen comportamiento si bien con altibajos propios de la actividad económica. El año 2013 fue el de menores flujos hacia Latinoamérica de la última década, con 3.238 millones de euros mientras que 2007 y 2011 fueron los años, dentro de ese mismo período (2004-2013) con mayores flujos de inversión, con 8.491 y 8.293 millones de euros respectivamente. De media los flujos de inversión alcanzaron los 5.900 millones de euros anuales durante dicha década. No obstante, conviene señalar que la suma de los flujos anuales no consigue explicar por completo la cifra de stock (el valor de la inversión en un momento dado): la diferencia entre el stock y la suma de los flujos viene dada, fundamentalmente, por las reinversiones de beneficios de las empresas españolas allí establecidas. Esto tiene un significado muy importante y es que la empresa española, por lo general, no invierte en un país para repatriar dividendos únicamente, sino que lo hace con visión de largo plazo, reinvirtiendo en gran medida lo allí obtenido. 

FORJIB.- ¿Y la inversión iberoamericana en España?

E.R.- Desafortunadamente la inversión iberoamericana en España es, con la excepción de la procedente de México y, en menor medida de Brasil, muy escasa. El stock de inversión latinoamericana en España fue en 2012 (último dato disponible) de 22.616 millones de euros, menos de un 7% del total de la inversión extranjera en España. La principal característica de las inversiones de América Latina en España es la concentración en un sector particular, la fabricación de cemento y el protagonismo de las inversiones mexicanas en esta actividad. No obstante, los flujos de inversión bruta, aun siendo menores, han sido crecientes durante los últimos años. Así los flujos de inversión bruta latinoamericana en España alcanzaron los 429 millones de euros en 2010, los 469 millones de euros en 2011, los 891 millones de euros en 2012 y los 1.246 millones de euros en 2013. Ciertamente éste es un ámbito en el que aún hay mucho margen de mejora y creemos que es necesaria una mayor presencia inversora de empresas latinoamericanas en España, pues una tupida red de intereses económicos y comerciales entre nuestras economías, en las dos direcciones, es garantía de estabilidad y prosperidad mútuas. 

La empresa española, por lo general, no invierte en un país para repatriar dividendos únicamente, sino que lo hace con visión de largo plazo, reinvirtiendo en gran medida lo allí obtenido”

FORJIB.- ¿Cómo se fomenta desde el Gobierno la internacionalización de las empresas?

E.R.- La internacionalización de la economía española en general y de las empresas españolas en particular es la razón de ser de la Secretaría de Es- tado de Comercio. Podemos decir que la SEC realiza su trabajo a tres niveles: Unión Europea, bilateral con otros países y unilateral. En cuanto a la Unión Europea, como ya se sabe, la política comercial es competencia comunitaria pero España trata de influir en su diseño y aplicación. Para España es prioridad la política comercial multilateral, es decir, en el seno de la Organización Mundial de Comercio. No obstante, las dificultades para avanzar en ese foro le han hecho a la UE orientarse, sin dejar de lado lo multilateral, hacia lo bilateral. En este sentido, España ha sido siempre la principal impulsora de los ALC de la UE con países de Latino América. Como ya he mencionado, sólo quedan los países del Mercosur y Ecuador por alcanzar un ALC con la UE. Ecuador está muy cerca de alcanzarlo y, de llegar a buen puerto las negociaciones con Mercosur, sólo quedarían Venezuela y Bolivia sin cobertura. A nivel bilateral, se trata de alcanzar acuerdos con otros países que favorezcan la estabilidad jurídica y económica. En este sentido destacan los Acuerdos de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APPRI), negociados por la Secretaría de Estado de Comercio y los Convenios para Evitar la Doble Imposición y Prevenir el Fraude Fiscal (CDI), negociados por el Ministerio de Hacienda. En Latinoamérica España tiene APPRIs con todos los países a excepción de Brasil (que no lo tiene con ningún país del mundo) y con Bolivia, que lo denunció hace un par de años, si bien desde su denuncia, las inversiones ya realizadas gozan de la protección del APPRI hasta pasados 10 años. En cuanto a los CDI, España tiene estos Convenios con la práctica totalidad de países latinoamericanos con algunas sonadas excepciones como  Perú y de Paraguay. Obviamente las principales perjudicadas por la falta de CDI son las empresas, pero acto seguido vienen los países que no cuentan con CDI, pues las empresas pueden pensarse dos veces si invertir en ese país o en otro, desde el cual hacer negocios en ese país. A nivel unilateral, destacan las actividades que España realiza para fomentar el comercio y la inversión con un determinado país o región de forma individual. Aquí destacaría las actividades de promoción comercial (ferias, misiones comerciales, jornadas técnicas, etc) y las de información sobre mercados concretos (Informes Económicos y Comerciales, Guías País, estudios de mercado, etc.) que se llevan a cabo a través de las Oficinas Económicas y Comerciales de España en el Exterior y del ICEX. A este nivel unilateral pero sin que exista un interés individual por un país, estarían las actividades de formación antes mencionadas y de financiación a través del FIEM (Fondo para la Internacionalización de la Empresa gestionado por la Dirección General de Comercio Internacional e Inversiones), de COFIDES (Compañía Española de Financiación del Desarrollo) y las de seguro a través de CESCE (Compañía Española de Seguro de Crédito a la Exportación).

FORJIB.- ¿Qué trabajos se realizan para atraer la inversión extranjera a España?

E.R.- España creó en 2005 Sociedad Estatal para la Promoción y Atracción de las Inversiones Exteriores, más conocida como Invest in Spain. Ésta fue absorbida hace dos años por el ICEX, que pasó a denominarse ICEX, España Exportación e Inversiones. La labor de ICEX Invest in Spain es doble: por un lado la búsqueda de empresas extranjeras que deseen invertir en el exterior, para darles a conocer las fortalezas de España como destino de su proyecto, en colaboración con las entidades regionales españolas y por otro, el mantenimiento de las ya existentes, lo que requiere un diálogo continuo con las mismas para conocer sus problemas y poder darles solución. En este sentido, el estudio del clima de negocios es España y las propuestas para su mejora, es una de sus principales áreas de trabajo.

FORJIB.- ¿Cree que el Derecho de empresa internacional facilita que las compañías puedan internacionalizarse de una forma segura?

E.R.- Claramente unas reglas de juego claras, es decir, un marco legal estable, predecible y no discriminatorio, es una condición ex ante para que las empresas puedan desarrollar su actividad de la forma más normal posible, sin mayores sobresaltos que los que proporciona el quehacer diario de una empresa. No obstante, ocurre muy a menudo que las empresas se internacionalizan allí donde ven una oportunidad de negocio sin prestar excesiva atención al marco jurídico de dicho país. Esto puede suponer más de un dolor de cabeza para la empresa, que puede necesitar de un arbitraje internacional para resolver sus problemas legales.

FORJIB.- ¿Se debería trabajar en lograr un derecho más global entre América Latina y España?

E.R.- Todo lo que contribuya a mejorar el clima de negocios, entendido éste como los factores que estimulan la inversión, tanto doméstica como extranjera, y especialmente el marco legal en el que se desenvuelven las empresas, es más que bienvenido. Eso es básicamente lo que hace España a través de los dos niveles mencionados anteriormente: la UE vía firma de ALC y bilateralmente vía APPRIs y CDI: mejorar el marco legal y crear las condiciones adecuadas para que las empresas actúen según las señales que les dé el mercado. Por todo lo anterior, si un derecho más global entre América Latina y España favorece este clima de negocios, claramente habría que trabajar más en este sentido.