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ENTREVISTA A D. LUIS MARTÍ MINGARRO...

"Nuestro objetivo es el de contribuir a ensanchar el mundo del arbitraje"



D.
Luis Martín Mingarro, Presidente de la Unión Iberoamericana de Colegios y Agrupaciones de Abogados

La ciudadanía que conforma América Latina y la Península Ibérica cada vez está más unida, y la Corte de Arbitraje Iberoamericana supone un paso más para conseguir que los problemas jurídicos obtengan una solución más fácil, cómoda y económica. Tras mucho trabajo la Corte está casi lista para comenzar su andadura, y el Presidente de la UIBA nos cuenta en que momento se encuentra actualmente y como ha sido su creación.

Foro Jurídico Iberoamericano.- ¿Cómo ha evolucionado el arbitraje en Iberoamérica?

Luís Martí Mingarro.- Los países de la comunidad iberoamericana cuentan con legislaciones homologadas en materia arbitral. Nuestro mundo está decididamente integrado en el marco jurídico común del arbitraje comercial e internacional.
Hay tensiones específicas en relación con el arbitraje de inversiones porque ahí juegan ya componentes geopolíticas, coyunturales y de oportunidad, que deberían irse superando con el esfuerzo de todos.
En todo caso, en Iberoamérica hay gran calidad en los elencos punteros del arbitraje: árbitros e instituciones arbitrales.

FORJIB.- ¿En qué situación se encuentra actualmente esta Resolución Alternativa de Conflictos y qué necesidades tiene?

L.M.M.- Asumida como está la institución del arbitraje, estamos pendientes de ensanchar ese camino de resolución alternativa de conflictos.
El arbitraje debe dejar de estar en las alturas de lo excepcional, por la cuantía o por el significado del conflicto, y hacerse asequible al inmenso número de operadores del comercio globalizado, que ahora no tienen acceso a esa oportunidad.

“La independencia es un valor esencial para que el arbitraje y sus instituciones merezcan la confianza de los ciudadanos y de los operadores jurídicos”

FORJIB.- ¿Cómo se ha conseguido formar la Corte de Arbitraje Iberoamericana?

L.M.M.- Decididamente, una idea latente, sentida desde hace tiempo en diversos campos de la sociedad civil, profesiones y empresas, ha encontrado el impulso de la Secretaría General Iberoamericana, ha recibido su apoyo y ha sido reconocida por los poderes públicos como algo deseable. A nosotros nos toca hacer honor a esa confianza, y responder con eficacia a ese impulso.

FORJIB.- ¿Cuáles han sido los principales problemas que se han encontrado a la hora de crearla?

L.M.- Hemos encontrado escepticismos y recelos. Las instituciones arbitrales preexistentes, con toda justicia muy acreditadas, pueden preguntarse si no seríamos uno más. Nuestro objetivo es el de contribuir a ensanchar el mundo del arbitraje haciéndolo asequible para quienes hasta ahora lo ven distante en el espacio, poco asequible en lo económico y en cierto modo ajeno a nuestra propia idiosincrasia y cultura jurídica.



“Recurrir al arbitraje para solucionar un conflicto es un gesto de libertad contractual, de autonomía de la voluntad”


FORJIB.- ¿Por qué es tan importante una Corte de Arbitraje en Iberoamérica?

L.M.- Precisamente porque nace para dar la oportunidad de acudir al arbitraje a quienes hasta ahora se ven privados de ese derecho. Recurrir al arbitraje para solucionar un conflicto es un gesto de libertad contractual, de autonomía de la voluntad. No en vano estaba así reconocido en la Constitución de Cádiz. Con una Corte de Arbitraje como la que estamos impulsando, esta oportunidad quedará abierta para muchas gentes que ahora ni tienen medios ni oportunidad para acceder a los grandes y acreditados foros existentes, ni pueden sentirse del todo confortables en ellos, habida cuenta de las diferencias de lenguaje y de cultura jurídica y de los costos directos de la sumisión.

FORJIB.- ¿En que situación se encuentra actualmente la Corte?

L.M.- Suscrito el Acuerdo Marco en Brasilia en octubre de 2012 estamos avanzando hacia el consenso sobre un estatuto constitutivo que pudiera ser firmado en breve. Avanzamos coetáneamente en el Reglamento.

FORJIB.- ¿Qué conclusiones reales se consiguieron en la Reunión de Consejo de Delegados de la UIBA que se celebró en Portugal?

L.M.- En Lisboa los grupos de trabajo designados en Brasilia presentaron el resultado de sus deliberaciones y fue sometido a consideración general. Así que desde la reunión de Lisboa contamos ya con una base suficiente para que en un corto plazo afinemos los matices y tanto el estatuto como el reglamento de la nueva Corte queden preparados para hacer de ésta una institución arbitral disponible.

FORJIB.- La creación de la Corte de Arbitraje Iberoamericana ha recibido algunas críticas con respecto a la posible falta de independencia, ¿qué diría usted a este respecto?

L.M.- La Corte de Arbitraje Iberoamericano nace de la sociedad civil, en la que son núcleos esenciales las organizaciones empresariales y profesionales. Nada más independiente del poder. Precisamente por eso tenemos a gala que tanto la Cumbre de Cádiz, la SEGIB que es el órgano permanente de las cumbres y la COMJIB vengan subrayando que acogen favorablemente la iniciativa, la impulsan y nos prestan su apoyo. Nada de eso afecta a la independencia, que es un valor esencial para que el arbitraje y sus instituciones merezcan la confianza de los ciudadanos y de los operadores jurídicos.

FORJIB.- ¿Gracias a esta Corte de Arbitraje se puede consolidar la Seguridad Jurídica de la que tanto se habla en América Latina?

L.M.- La seguridad jurídica no es sólo un lema: es un valor constitucionalmente reconocido y que se consigue gracias a un ingrediente múltiple. El derecho ha de ser predecible; eso requiere calidad normativa; exige un funcionamiento democrático estable; efectivo reconocimiento de los derechos fundamentales; jueces imparciales que ejerzan el poder de juzgar separado de los demás poderes; y abogados independientes. La seguridad jurídica en los países de la comunidad iberoamericana depende, como es natural, del cumplimiento de esos parámetros. El arbitraje a través de una institución independiente y confiable reforzará sin duda la seguridad jurídica, en cuanto consolida un ámbito de libertad en el comercio.

FORJIB.- ¿Cómo se consigue la confianza necesaria para que se inserte la cláusula arbitral de esta nueva Corte?

L.M.- Precisamente porque esta nueva Corte nace fuertemente enraizada en la sociedad civil, ha de contar con sus componentes básicos para su difusión y aplicación. Las organizaciones empresariales, cámaras de comercio e instituciones profesionales y colegios de abogados, que son sociedad civil, habrá de asumir el rol de difundir la existencia de la Corte, su disponibilidad y la cláusula que de acceso a la misma.