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ENTREVISTA A MARÍA DEL CORISEO GONZÁLEZ-IZQUIERDO...

El mantenimiento de la actividad empresarial pasa por la internacionalización

Autora: María del Coriseo González-Izquierdo. Consejera Delegado del ICEX

La internacionalización es una realidad en el la sociedad empresarial actual, cada vez son más las compañías que abren sus fronteras y comienzan a expandir su negocio fuera de las fronteras europeas. Latino América se ha convertido en un gran destino para la inversión y desde España se está impulsando a los empresarios para que las realicen. La Consejera Delegado del ICEX analiza la situación actual tanto de las empresas españolas que quieren invertir en Iberoamérica como a la inversa. 

“España aspira a convertirse, cada vez más, en el puente que sirva a las empresas Iberoamericanas para la conquista de Europa”

FORJIB.- ¿Cuáles son las principales pautas que debe seguir una empresa que quiera comenzar una exportación o una expansión internacional?

M.C.G-I.- Cada empresa es diferente y, por tanto, también los serán su proceso de internacionalización. No obstante, en ICEX consideramos que hay una serie de elementos básicos en todo proyecto exitoso de apertura de mercados. En primer lugar, es primordial que la empresa aborde la internacionalización como un proceso esencial, es decir, incorporado al núcleo de su actividad. En segundo lugar, es muy importante que la empresa tenga claro cual es su valor añadido y que se apoye y profundice en él. Es decir, que determine, a priori, cual de sus productos o servicios es el que tiene mayor potencial de ser vendido en otros mercados. Y, por último, es necesaria una meticulosa planificación y diseño de su estrategia.

Cada sector y cada mercado tienen sus particularidades, salvo contadas excepciones, toda actividad es internacionalizable y el éxito depende de cada empresa y no del sector en el que opere.

Por lo que respecta a nuestro apoyo a las empresas que no tienen experiencia previa, ICEX cuenta con el programa ICEX Next, que ofrece a las empresas participantes una combinación de asistencia técnica y apoyo económico para el diseño y puesta en marcha de una estrategia de internacionalización. La asistencia técnica se basa en paquetes de asesoramiento de alto valor añadido, especializado y personalizado, mientras que el apoyo económico se materializa en la cofinanciación de algunos de los gastos en los que necesariamente incurrirá la empresa en la puesta en marcha de su estrategia.


Además de ICEX Next, contamos con herramientas on-line como “Pasaporte al Exterior”, con la que la empresa podrá comprobar su potencial de exportación, o el suministro de información sobre trámites aduaneros y tributarios y documentos básicos de transporte y seguro a la exportación.

“Es fundamental que el mundo empresarial se convenza de que, en un mundo globalizado, toda empresa que aspire a sobrevivir a medio y largo plazo debe ser competitiva a nivel global”

FORJIB.- ¿Cómo han crecido las inversiones de empresas españolas en Iberoamérica?

M.C.G-I.- La inversión española en Iberoamérica ha atravesado dos etapas claramente diferenciadas. En la primera, a lo largo de la década de los noventa, las grandes empresas españolas participaron en los procesos de privatización que se produjeron en el continente en estos años. Las empresas españolas se posicionaron en los principales sectores, como la energía, la banca, las telecomunicaciones, los seguros, etc. En una segunda etapa, en la primera década del presente siglo, se producen dos procesos en paralelo: por una parte, se intensifica la apuesta de las grandes empresas ya establecidas a través de operaciones de reinversión y, por otra, aparece la inversión de nuevas empresas de menor tamaño, que con frecuencia acuden a prestar servicio a las grandes y que buscan implantarse en Iberoamérica y posicionarse en mercados de nicho.

Hoy en día, España es el segundo país con mayor stock de inversión en la región, sólo por detrás de EE.UU. 


FORJIB.- ¿Cuáles son los sectores que más están expandiendo sus negocios en Iberoamérica?

M.C.G-I.- Iberoamérica está viviendo en la actualidad un periodo de fuerte desarrollo económico, con algunos países creciendo a tasas realmente elevadas. En este contexto se producen oportunidades de inversión en un muy amplio espectro de sectores.

No obstante, me gustaría citar algunos de los temas que se consideraron prioritarios en la XXII Cumbre Iberoamericana, celebrada en Cádiz el pasado mes de noviembre y que estuvo acompañada de dos encuentros empresariales, uno preparatorio en el mes de mayo y un segundo en el marco de la propia cumbre, en los que tuve el placer de participar.

En primer lugar, se abordó la necesidad de ir transformando el modelo productivo iberoamericano, pasando de una economía basada en la exportación de materias primas a una economía basada en el conocimiento. En este primer ámbito puede ser relevante la relación de la región con España y con sus universidades e instituciones docentes.

En segundo lugar se abordó la necesidad de impulsar el crecimiento de la pequeña y mediana empresa en Iberoamérica. En este sentido destaca la cooperación existente entre la Corporación Andina de Fomento (CAF) e instituciones españolas como el Instituto de Crédito Oficial (ICO) o la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo (AECID) a través de la que se están articulando una serie de instrumentos de impulso a las PYMES, especialmente en el ámbito de la financiación.

Por último, se trató la necesidad de abordar el déficit de infraestructuras de Iberoamérica, que se considera resta competitividad a la región a pesar de la bonanza por la que atraviesa. La presente década es una oportunidad para acelerar el crecimiento de la renta per cápita, pero tal crecimiento necesita eliminar el retraso en la dotación de infraestructuras, en especial las de transporte, para permitir la ampliación de los mercados y la integración de las empresas iberoamericanas en cadenas de valor globales.

La reducción de este déficit requiere de la participación del sector público, con su capacidad de planificación, su capacidad fiscal y de mitigación de riesgos y su visión y responsabilidad sobre lo que es más conveniente para cada país. Y, por supuesto, requiere también de la participación del sector privado con su capacidad técnica y de gestión. Por tanto, una parte importante de las infraestructuras se llevará a cabo bajo esquemas de participación público-privada, en las que España tiene una gran experiencia.

FORJIB.- ¿La crisis económica ha ayudado a que los empresarios españoles opten por emprender negocios en el exterior?

M.C.G-I.- Efectivamente, en el actual contexto de debilidad de la demanda interna, el mantenimiento de la actividad empresarial pasa por la internacionalización, por lo que, necesariamente, muchas empresas se han lanzado a la aventura de vender o invertir en el exterior. El número de empresas exportadoras ha pasado de 101.000 en 2008 a 123.000 en 2011, un incremento del 21%. En los 11 primeros meses de 2012 (último dato disponible) se ha producido un incremento del 12% adicional respecto al mismo periodo de 2011.

En ICEX trabajamos para hacer de la internacionalización un elemento estructural de la economía española y no sólo un recurso en tiempos de crisis. Es fundamental que el mundo empresarial se convenza de que, en un mundo globalizado, toda empresa que aspire a sobrevivir a medio y largo plazo debe ser competitiva a nivel global. 

FORJIB.- ¿Iberoamérica se ha convertido en la “esperanza” de los empresarios españoles?

M.C.G-I.- Iberoamérica, qué duda cabe, es una región estratégica para España y para sus empresas. Iberoamérica, por su cercanía cultural y por sus vínculos históricos, ha sido tradicionalmente un mercado de referencia para la empresa española, especialmente en el ámbito de la inversión, si bien los flujos de comercio comerciales crecen también con fuerza en la actualidad. Así, tras la caída del comercio internacional en 2009, las ventas a Iberoamérica por parte de empresas españolas aumentaron un 33% en 2010, un 19% adicional en 2011 y, en los once primeros meses de 2012, un 17% adicional. 

“Salvo contadas excepciones, toda actividad es internacionalizable y el éxito depende de cada empresa y no del sector en el que opere”

FORJIB.- Dentro de Iberoamérica, ¿cuáles son los países en los que resulta más fácil emprender un nuevo negocio?, ¿y los más complicados?

M.C.G-I.- De acuerdo con el informe Doing Business, elaborado por el Grupo Banco Mundial, los países con mejor clima de negocios de Iberoamérica son Chile, Perú, Colombia, México y Panamá. No obstante, éste es quizás uno de los aspectos a mejorar en la región en general, pues Chile se encuentra en el puesto 37 de 185 países analizados. En el extremo contrario están Venezuela, en el puesto 180, Bolivia, en el 155, Ecuador, en el 139 y un quizás sorprendente puesto 130 de Brasil, un mercado lleno de oportunidades pero aun con considerables barreras de entrada.

FORJIB.- ¿Cuáles son los principales problemas que se encuentra una empresa cuando comienza su implantación en otro país?

M.C.G-I.- En primer lugar, el acceso a la información, íntimamente ligado al nivel de desarrollo del país. Es fundamental que la empresa realice un análisis exhaustivo del mercado y de sus condiciones y recabar información de calidad puede resultar un auténtico desafío. En este sentido me gustaría destacar los servicios de información de ICEX, empezando por el servicio de resolución de consultas comerciales, radicado en España, y, por supuesto, el apoyo que prestan las Oficinas Económicas y Comerciales de España en el exterior. Éstas ofrecen servicios personalizados y de alto valor añadido a las empresas españolas que los soliciten. En 2012, se prestaron 4.700 servicios personalizados, un 54% más que en 2011, y con una notable calificación por parte de las empresas, con una valoración media de 7,63 puntos sobre 10.

La segunda cuestión clave es el marco regulatorio para establecerse. En este ámbito concurren numerosas cuestiones, desde los trámites burocráticos para constituir la empresa, los trámites para gestionar la expatriación de personas y capitales, la facilidad para importar suministros, la seguridad jurídica y un largo etcétera. De hecho, es curioso lo complicado que puede ser obtener, en según qué mercados, suministro eléctrico para una fábrica, oficina o local comercial, algo con lo que a priori uno podría no contar como un gran obstáculo.

Por último, otro de los elementos que se consideran fundamentales es la facilidad para conseguir un socio local fiable, algo que depende, no sólo de la seguridad jurídica y del funcionamiento de las instituciones, sino también de la idiosincrasia de cada país.

FORJIB.- ¿Qué acuerdos o convenios tiene España con Iberoamérica para apoyar o ayudar a las empresas que quieren iniciar sus proyectos allí?

M.C.G-I.- En general, el marco regulatorio está determinado por los convenios de doble imposición y por los Acuerdos de Protección Recíproca de Inversiones, si bien la situación con cada país iberoamericano es distinta. No obstante, conviene destacar los esfuerzos diplomáticos que realiza España para impulsar el Acuerdo de Libre Comercio UE – Mercosur, en proceso de negociación en la actualidad.

FORJIB.- ¿Y para las compañías iberoamericanas que quieren asentar en España?

M.C.G-I.- Además del interés que el propio mercado español pueda tener para las empresas iberoamericanas, España se ofrece como una excelente plataforma para que éstas aborden el resto de mercados de la Unión Europea. España, por tanto, aspira a convertirse, cada vez más, en el puente que sirva a las empresas Iberoamericanas para la conquista de Europa.

También me gustaría destacar la posibilidad de que empresas españolas e iberoamericanas emprendan proyectos conjuntos en terceros países.

FORJIB.- La globalización cada vez es mayor en el mundo actual, ¿las compañías ven esto como una gran oportunidad de expansión o como un problema debido al mayor volumen de competencia que existe?

M.C.G-I.- El fenómeno de la globalización, entendido como un proceso de destrucción de barreras de todo tipo, encierra ambos lados de la misma moneda: por una parte, un mayor acceso al resto de mercados implica mayores oportunidades, pero, por otra, el aumento de la competencia, tanto en los mercados exteriores como en el doméstico, comporta, evidentemente, riesgos.

En ICEX trabajamos para que las empresas perciban la globalización como una oportunidad y tratamos, con nuestros programas, de ayudar a cada empresa en su aventura.