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LA REGULACIÓN DE LA EUTANASIA: UN TEMA POLÉMICO EN TODO EL MUNDO...

La práctica de la eutanasia es uno de los debates más polémicos que existen dentro de la sociedad actual, ya que son numerosas las opiniones encontradas que suscita. El principal problema que tiene este tema son la cantidad de factores que entran en juego a la hora de hablar sobre este tema, puesto que no sólo es una cuestión de una meurte digna o no, sino que dentro de este tema se encuentran derechos fundamentakes tan importantes como la defensa a la vida o el derecho a la libertad de decisión del individuo... Únicamente estos dos derechos ya pueden suponer un problema jurídico muy grande, puesto que en el tema de la regulación de la eutanasia tendríamos que descartar uno de los dos. 

El concepto y la denominación de la eutanasia no es algo que nos hayamos inventado en la sociedad actual, sino que viene de la palabra griega eu “bueno” y tánatos “muerte”. Su práctica no crea ningún tipo de polémica en la antigua Grecia, ya que el concepto que tenían de la vida era totalmente diferente al que tenemo en la actualidad, ya que una mala vida no era digna de ser vivida y por eso el Estado administraba cicuta a todos aquellos que la solicitaban para terminar con sus sufrimientos. Pero los griegos no utilizaban la palabra eutanasia para definir este tipo de acciones, ya que este hecho equivalía al felici vel honesta morte mori de los romanos.

“En el tema de la eutanasia, el derecho a la vida y la preservación de esta entre en conflicto con la libertad de decisión que tiene el individuo, quizá por esto es tan complicado llegar a una conclusión legal”

A pesar de que ayudar a morir al que quisiera acabar con su sufrimiento no creara ningún tipo de debate en la sociedad griega, sí tuvo su primer detractor, ya Hipócrates, al que se le considera como el “padre de la medicina”, prohibió a todos los médicos la eutanasia activa y la ayuda para comerter suicidio.

El debate sobre la eutanasia ha estado presente en todas las épocas vividas, y son muchos los siglos que se lleva debatiendo sobre el hecho de si el hombre puede y debe interceder en el cómo y cuándo va a terminar sus días un ser humano, pero a día de hoy todavía no ha sido posible encontrar ni una respuesta ni una legislación que sea capaz de dar respuesta a este tema.

El principal problema que tiene la cuestión de la eutanasia son los factores encontrados que influyen en este concepto, ya que suponen un gran valor añadido a un problema tanto ético como moral que se le plantea al ser humano. Ni los propios médicos son capaces de ponerse de acuerdo con este tema, ya que dentro de él influyen muy considerablemente creencias fundamentales en la vida de muchas personas.

A pesar de esto, la medicina como colectivo no acepta la eutanasia, y ni tan siquiera la distintción terminológica que se hace entre “activa” y “pasiva”. La Organización Médica Colegial española sonsidera que la eutanasia es siempre deontológicamente condenable, y qué es algo completamente diferente al acto médico de sus pender un tratamiento inútil.

Actualmente nos encontramos en una sociedad en la que la que se trabaja mucho en la evolución en cuanto a técnicas para poder concebir, es decir, para poder procrear y traer vida a este mundo, por eso en ocasiones resulta extraño que de una forma simultánea también se este trabajando para justamente lo contrario, terminar con la vida.

En cuanto al tema legislativo, es muy complicado conseguir encontrar un punto en el que se desarrolle una jurisprudencia en cuanto a este tema, puesto que el derecho a la vida, y la preservación de esta es algo que recoge nuestra Constitución, y que por tanto todos los españoles debemos velar por ello, pero por otro lado, también supone un derecho fundamental la libertad que él individuo tiene y por tanto nadie puede coartar su libertad a decidir sobre su propia vida...

Este conflicto también se encuentra en toda América Latina, puesto que ambos derechos existen en todos los países democráticos del mundo, y las legislaciones sudamericanas tampoco han sido capaces de encontrar ese punto medio que se necesita para no entorpecer ni coartar ningún derecho fundamental de los ciudadanos.