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LA RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL, EL ÍNDICE DOW JONES DE SOSTENIBILIDAD Y EL FUTURO DE LAS EMPRESAS...

Autor: Laura Fähndrich

Los departamentos de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de las empresas han sufrido las consecuencias de la crisis financiera de los últimos años como cualquier sector de la economía o de la sociedad. Muchas empresas que consideraban o consideran a la RSE como un lujo o un costo adicional de sus operaciones, han “aprovechado” esta coyuntura para reducir el presupuesto dedicado a las actividades relacionadas con la sostenibilidad o eliminarlas completamente. Sin embargo, algunas empresas con más visión de futuro han optado por mantener o aumentar sus iniciativas de RSE o convertirlas en acciones más estratégicas y eficientes. Estas compañías han entendido lo importante que es, para su propia supervivencia, invertir más y mejor en sostenibilidad.

“La empresa inteligente sabe que debe garantizar su futuro, ya sea mediante la preservación o regeneración de la materia prima necesaria para su negocio o mediante la gestión óptima de sus recursos financieros y humanos”

No se trata de idealizar a la empresa y decir que sólo actúa de manera altruista. La empresa inteligente sabe que debe garantizar su futuro, ya sea mediante la preservación o regeneración de la materia prima necesaria para su negocio o mediante la gestión óptima de sus recursos financieros y humanos. ¿Por qué? Porque los recursos naturales son finitos, porque la transparencia financiera es necesaria para rendir cuentas a la sociedad y porque las generaciones de millenials (nacidos entre los 80s y el año 2000 aproximadamente) y probablemente las que sigan, quieren y querrán saber que trabajan para una empresa responsable. La empresa moderna, la que verdaderamente quiere “devolver” a la naturaleza y a la sociedad lo que ha tomado de ellas, la que ha comprendido en qué consiste la RSE, es la que realiza acciones entorno al negocio principal de la compañía. Es decir, un banco debería encontrar actividades de RSE relacionadas con el mundo financiero y una empresa de transporte de mercancías no debería alejarse mucho de iniciativas cercanas al mundo de la logística. Así al menos, evitaríamos errores del pasado, algunos de ellos, desgraciadamente, irremediables.

Estas “visionarias” han adoptado actitudes sostenibles y han empezado a tomar medidas para ajustarse a los estándares internacionales existentes, la mayoría voluntarios, como la ISO 26000, los informes de sostenibilidad siguiendo Global Reporting Initiative o el Pacto Global de Naciones Unidas. De igual manera, muchas de las empresas que han reforzado su área de RSE, figuran en alguno de los principales índices de sostenibilidad. El índice más conocido es el Índice Dow Jones de sostenibilidad (DJSI por sus siglas en inglés). El DJSI fue creado en 1999 y se ha convertido en una de las referencias mundiales en términos de sostenibilidad. Se trata de una familia de índices que evalúan el desempeño de las empresas líderes en sustentabilidad en el mundo. El DJSI se basa en análisis económicos, medioambientales y sociales de las empresas y son un referente para especialistas en inversiones sostenibles así como para compañías. También analiza aspectos como gobernanza corporativa, gestión de riesgo, branding, mitigación cambio climático, estándares de la cadena de valor y prácticas laborales.

El DJSI evalúa la sustentabilidad entre empresas que pertenezcan a cada uno de los “supersectores” y los sectores y tiene en cuenta las diferentes distribuciones geográficas. En otras palabras, una empresa socialmente responsable en una región del mundo y en un sector determinado, podría considerarse no tan responsable en otra zona geográfica o en otro sector. Es importante recalcar estas consideraciones para no malinterpretar las estimaciones de este índice de sustentabilidad. A inicios de septiembre del 2013 RobecomSAM, la empresa especializada en inversiones sostenibles, anunció los resultados del índice DJSI y varias grandes empresas mundiales como Johnson & Johnson, HSBC Holdings PLC and Vodafone Group PLC fueron excluidas. Otras como Bank of America Corp, UBS AG and United Parcel Service (UPS) Inc., entraron al DJSI. En esta edición, del total de 3300 empresas invitadas y de las 333 seleccionadas, encontramos 17 compañías españolas y 30 latinoamericanas.

No obstante, ser excluido del índice no quiere decir que estas empresas no sean socialmente responsables, lo que significa es que estas compañías ya no se encuentran entre las mejores de su sector o su zona geográfica. El índice DJSI sólo toma en cuenta a la empresas que se sitúan entre el 10% mejores, es decir, sólo considera las “mejores de la clase”. Esta manera de excluir o incluir a las empresas en la lista puede inducir al no iniciado en temas de inversión sostenible. Este hecho nos hace reflexionar sobre los criterios que determinan quiénes están “dentro” y quiénes están “fuera”, ya que ser excluido puede tener efectos muy negativos sobre la reputación y las ventas de la empresa. Como es conocido, el consumidor es cada vez más sensible al compromiso de las grandes empresas con el medio ambiente y la sociedad, y la tendencia, es al consumo consciente, el tipo de consumo que tiene en cuenta las acciones de la empresa para minimizar sus efectos socioambientales negativos o incluso reducirlos a cero. Este tipo de consumo tendrá, por fuerza, consecuencias económicas para la empresa, por lo que una vez más, a ésta le conviene ser social y ambientalmente responsable.

En conclusión, está claro que el potencial cliente, empleado o inversor de la empresa, estará cada vez más pendiente de las fuentes de información disponibles, tales como el DJSI, los informes de sostenibilidad o la lista de adherentes a los estándares internacionales de RSE para tomar sus decisiones. Consecuentemente, la compañía realista, invertirá en estratégicamente en RSE e intentará adelantarse un poco a sus tiempos exigiéndose más en términos de sostenibilidad, respetando al medio ambiente y a la sociedad, por su propio bien, para garantizar su futuro.