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LATERAL THINKING EN LOS DESPACHOS...

Autor: Sara Molina, CEO & Founder de Marketingnize

El pensamiento lateral es un término acuñado por Edward de Bono (1970) para describir una serie de aproximaciones y técnicas diseñadas para afrontar diferentes situaciones de una manera radicalmente nueva.  En lugar de enfrentarnos al problema de frente, lo hacemos desde uno de sus flancos.

“El éxito muchas veces se encuentra tras pensar y actuar de una manera diferente. En un mundo en el que todos hacemos lo mismo, el que lo hace mejor sale adelante”

El siguiente pasaje relata un ejemplo claro de cómo poner en práctica el pensamiento lateral:

Un hombre que tenía 17 camellos y 3 hijos, murió. Cuando el testamento fue leído, decía que la mitad de los camellos sería para el hijo mayor, un tercio para el segundo y un noveno para el tercero.

¿Qué hacer? Si eran 17 camellos, ¿cómo dar la mitad de 17 al hermano mayor? ¿Uno de los animales debería ser cortado a la mitad? Además, eso no resolvería nada, porque un tercio de 17, sería dado al segundo hijo. Y la novena parte al tercero.

Los hijos corrieron a buscar al hombre más erudito de la ciudad, un estudioso, un matemático. El hombre razonó mucho pero no consiguió encontrar la solución, aunque era un buen matemático.

Entonces alguien sugirió:

- “Es mejor buscar a alguien que sepa de camellos, no de matemáticas”.

Encontraron entonces al Filósofo de Güémez, hombre inculto pero sabio y con mucha experiencia. Le contaron el problema.

El filósofo se rio y dijo:

- “La solución es muy simple, no se preocupen”. Casualmente alguien le había regalado un camello al Filósofo, y les dijo:

- Les presto este camello para hacer las cuentas. Ahora son 18 camellos Entonces, procedió a hacer la división.

9 fueron dados al primer hijo, que quedó satisfecho. Al segundo le tocó la tercera parte - 6 camellos - y al tercer hijo le fueron dados 2 camellos-, o sea, la novena parte. Sobró 1 camello: El que fue prestado.

El Filósofo tomó su camello y dijo:

- “Ya está, ahora ya se pueden ir”.

Esta historia fue adaptada del libro “Palabras de fuego”, de Rajneesh.

Por lo tanto, el éxito muchas veces se encuentra tras pensar y actuar de una manera diferente. En un mundo en el que todos hacemos lo mismo, el que lo hace mejor sale adelante. Trabajar duro es necesario, el éxito no es sólo cuestión de suerte, sin embargo, abordar los problemas de manera diferente a la competencia es lo que va a diferenciarnos y ayudarnos a ser más eficaces y eficientes. Para todos nosotros los días tienen 24 horas, lo importante es como las utilizamos. Es en este punto donde el plan de marketing tiene mayor relevancia.

Si trabajamos como lo hacíamos en el pasado, porque en el pasado funcionó, y en el presente nuestros resultados  no son tan bueno: ¿necesitaremos trabajar más o de manera diferente?

Pienso que además de nuestra profesionalidad, la ventaja competitiva de nuestro despacho se debe basar en la creatividad y la innovación, ambas totalmente relacionadas entre sí.

Pero una persona creativa, puede no ser innovadora. Crear es el acto de concebir una idea.  Sin embargo, la innovación es posterior a la creación. Para Innovar debemos la implementar previamente esa nueva idea.

Innovar tampoco significa crear algo de forma global, simplemente puede consistir en añadir algo nuevo a lo ya existente. Se puede innovar en nuestro despacho añadiendo un rasgo o factor a algo ya en fun- cionamiento.

De vez en cuando en la vida, se nos presentan problemas a los que no somos capaces de encontrarle una solución. Aplicamos las experiencias pasadas y las fórmulas de resolución que ya nos han funcionado con anterioridad. Al fin y al cabo, desde pequeños aprendemos por refuerzos, incluyendo en nuestro comportamiento, actitudes y resortes por los que hemos sido premiados; y descartando aquellos otros que no han triunfado.

Nuestro cerebro crea una asociación  de patrones entre problemas pasados y presentes. Como resultado, al enfrentarnos a un nuevo reto, aplicamos las recetas que ya hemos probado y que consideramos válidas. Sin embargo, aunque nuestro planteamiento sea totalmente lógico, hay veces que nos damos cuenta que esa forma de afrontar el problema no va a ser la correcta, pero no encontramos recursos para hacerlo mejor. Por ello el analizar nuestro despacho desde una perspectiva de marketing nos ayudará a incrementar y mejorar nuestros servicios.

Realizar un plan de marketing en tu despacho lleva implícito que todos los procesos internos pueden ser revisados  (atención al cliente, alta de nuevos expedientes, recepción de notificaciones o sentencias….) y valorados con preguntas como éstas:

• ¿Ha sido este proceso mejorado o modernizado durante el año pasado?

• ¿Cuántos nuevos procesos se han implementado para remplazar aque- llos obsoletos o irrelevantes?

• ¿Qué proporción del beneficio total viene de productos o servicios que fueron lanzados en los dos últimos años?

• ¿Se están alcanzando los objetivos del desarrollo y del lanzamiento de nuevos servicios jurídicos?

• ¿Se nos reconoce en el sector como un despacho con un servicio innovador y profesional?

La creatividad debe entenderse como un medio para innovar pero ésta tiene que ser enfocada a los objetivos de nuestro despacho. La innovación supone un riesgo. No siempre vamos a acertar, pero es la única forma de encontrar nuevas oportunidades de negocio que nos permitan cumplir nuestros objetivos de forma emprendedora.