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LAWTECHFUTURES 2013. TECNOLOGÍA Y ABOGACÍA, UN DÚO INSEPARABLE...

Autora: Eva Bruch

El pasado mes de abril se celebró en Londres el congreso europeo sobre tecnología aplicada al sector legal, el LawTechFutures2013, que consiguió reunir a un gran número de proveedores de tecnología específica para el sector legal, a expertos en la materia y a visionarios como Ray Kurweil, futurólogo tecnológico que ya nos advirtió que con el tiempo, una parte importante del trabajo de los abogados, lo harán las máquinas.

“Fue a los despachos a quiénes les tocó escuchar como su profesión iba a cambiar de tal forma que en unos 10 años, ya casi no la reconocerían”

Pero en LawTechFutures no solo los abogados recibieron su dosis de realidad. Charles Christian, Director Ejecutivo de Legal IT Insider, también puso sobre aviso a las empresas de software que sus clientes, en este caso los despachos de abogados, no estarían dispuestos durante mucho tiempo más a pasar por largos periodos de formación para utilizar sus programas. El cliente cambia, y los abogados también, y cada vez más exigirán aplicaciones sencillas de manejar, con interfícies de usuario amigables e intuitivas que puedan utilizadas casi de inmediato, al igual que hacemos con Linkedin o Facebook. En este sentido, la advertencia hacia ellos era muy clara: si no se adaptan al mercado que viene, otro competidor les ganará la partida. 

Pero fue a los despachos a quiénes les tocó escuchar como su profesión iba a cambiar de tal forma que en unos 10 años, ya casi no la reconocerían. El motivo: el cambio que la tecnología ha conllevado en los hábitos de consumo de la sociedad:

El móvil como centro de nuestra actividad: El uso de la tecnología móvil ha evolucionado mucho, tanto, que actualmente aquello a lo que llamamos “teléfono” en realidad es una mini-computadora que además, sirve para llamar. Y de esto saben mucho las nuevas generaciones que utilizan los ordenadores casi de forma anecdótica, canalizando la mayor parte de su actividad de comunicación, información y compra a través de los smartphones.

Y es por ese motivo que los despachos deben hacer un esfuerzo para adaptarse a la realidad y el día a día de estas nuevas generaciones, que en unos 10 años estarán ocupando puestos directivos, abrirán sus empresas o simplemente tendrán un problema jurídico y querrán solucionarlo. Estas personas utilizarán un smartphone y en este terreno ganarán la partida los despachos que se hayan adaptado:

1. Los que sean fácilmente localizables en internet.

2. Sus páginas web estén diseñadas para ser utilizadas en teléfonos inteligentes.

3. Y el servicio pueda ser gestionado íntegramente desde ese canal, lo que implica: información, contratación, seguimiento, gestión, comunicación y pago del servicio.

Muchísimas empresas ya hace tiempo que se adaptaron, la abogacía tendrá que hacer lo mismo.

La fragmentación del servicio jurídico: De la misma forma que cuando surgió iTunes, un modelo de negocio murió, el modelo de negocio de los despachos de abogados también va a cambiar. Los clientes, cada vez menos quieren un servicio completo. Lo que buscan son servicios de calidad a precios bajos y gracias a una correcta gestión de procesos algunos despachos se han especializado en realizar pequeñas partes del servicio, ya sean los servicios más rutinarios o que consumen mucho tiempo, que son realizados a precios muy bajos, o todo lo contrario. La tecnología permite “unirlos” y eso redunda en beneficio del cliente, que puede rebajar costes en aquellas partes menos complejas del proceso.

La gestión del despacho: Si bien un empresa convencional no se plantea abrir un negocio sin tener un programa de facturación y de control de stocks, por pequeña que sea, tampoco un despacho de abogados puede permitirse no disponer de un programa de gestión de expedientes, de facturación y de gestión del conocimiento, como herramientas mínimas imprescindibles. Que hoy en día un despacho esté haciendo sus facturas en excel y llevando el control de expedientes de la misma forma, es inaceptable.

No se trata ya de que se adopten las herramientas de gestión básicas, el desarrollo actual de la tecnología permite a los despachos de abogados, por pequeños que sean, utilizar herramientas de mejora de su productividad, como gestores de procesos, de gestión del conocimiento y de acción comercial. Apuntaba Christian Fleck de la empresa LexisNexis que “la disrupción en el sector legal viene, sin duda, de la mano de la tecnología” y el despacho que no quiera verlo, se quedará definitivamente fuera del mercado. Hay que acercar el servicio al cliente, hacerlo accesible y fácil de consumir, y sobretodo muy transparente, tanto en honorarios como en gestión.

Los datos en la nube: Se habló mucho de la movilidad, de poder acceder a los datos del despachos desde cualquier sitio con una simple conexión a internet, de las oficinas sin papeles y de los reparos que algunos abogados tienen al respecto. Sin duda, la seguridad de los datos y las comunicaciones es uno de los puntos negros que las empresas de software allí presentes se esforzaban en minimizar. Pero como algún ponente indicó, es muy importante proteger los datos sensibles de clientes, y tenerlos en servidores ubicados en zonas muy lejanas (fuera de Europa para nuestro caso) supone un aumento de dicho riesgo.

La evolución de la tecnología: En su brillante intervención Ray Kurzweil, futurólogo tecnológico, apuntó que los despachos deben asumir que parte de su trabajo lo harán máquinas en un futuro no muy lejano. De hecho, avances tecnológicos como eDiscovery ya lo están haciendo, pero es que la tecnología evolucionará de tal forma que las máquinas serán capaces de emular el cerebro humano, y como tal, realizar tareas complejas que incluyan razonamientos jurídicos. Es posible que dentro de 10 años, sea un ordenador el que prepare una demanda o se ocupe de contestación, con una mínima intervención por parte del abogado.

Charles Christian cerró el evento indicando que el éxito de convocatoria de LawTechFutures2013, con las entradas agotadas semanas antes del evento, es una clara señal de la importancia que las nuevas tecnologías están adquiriendo en el sector legal. Animó a las empresas proveedoras (más de 60 allí reunidas) a seguir mejorando cada día sus productos y recomendó a los abogados adoptar la vía de la innovación tecnológica en sus despachos como complemento estratégico de competitividad, más allá de la perfección técnica. La forma en que se prestan los servicios jurídicos es ahora tan importante como la solidez del asesoramiento, y es justamente ahí donde apunta el futuro de las tecnologías en el sector legal.