Facebook Twitter LinkedIn Google Plus

LOS JÓVENES Y EL MUNDO DEL TRABAJO COMO ESPACIO PARA FOCALIZAR LAS ACCIONES EN RSE...

Autor: Martín Lescano, Sociólogo egresado de la Universidad de la Republica, Uruguay

En el Uruguay de hoy existe una constante necesidad de formar a los jóvenes en valores, actitudes y comportamientos ciudadanos, que les permitan transitar las diferentes etapas de la vida de forma tal, que logren un desarrollo personal y de la comunidad a la que pertenecen.

“El principal aspecto a la hora de contratar jóvenes sin experiencia es la actitud frente al trabajo y la disposición a aprender, priorizándose estos frente a la trayectoria y formación técnica para el trabajo”

Uno de los aspectos fundamentales asociado a la vida ciudadana, es la transición del estudio a sus primeras experiencias laborales, existiendo un quiebre importante en relación con la vida de estudiante donde emerge como novedad el vínculo con los jefes, con los compañeros, la gestión del sueldo, y todos los elementos que involucra al Mundo Laboral.

Esta realidad se ve reforzada por las características del mercado laboral uruguayo, ya que desde el lado de la demanda el principal aspecto a la hora de contratar jóvenes sin experiencia es la actitud frente al trabajo y la disposición a aprender, priorizándose estos frente a la trayectoria y formación técnica para el trabajo. Esta situación lleva a que la mayoría de los jóvenes consigue su primer trabajo a través de amigos o familiares, donde los empresarios acuden a su capital social para asegurarse un mínimo de formación humanística donde a priori se comparten los mismos valores.

Resulta interesante conversar con algunos empresarios y descubrir su constante preocupación a la hora de conseguir buenos trabajadores jóvenes. No en términos técnicos, si no en actitud frente al trabajo. La mayoría expresa que ellos pueden enseñarles el cómo hacer el trabajo, pero no inculcarles valores.

Como respuesta a esta situación, existen en el Uruguay un importante número de programas impulsados desde el Estado, Ongs y entidades privadas orientadas al apoyo de los jóvenes en su inserción laboral a través de capacitación, pasantías y formación humanística.

Muchas empresas participan de estas iniciativas, ya se brindando formación técnica u ofreciendo trabajo a los jóvenes en el marco de sus acciones de RSE. Estos programas están destinados en su gran mayoría a conseguir trabajo a jóvenes de contexto crítico y son implementados de forma integral combinando capacitación, seguimiento personal y pasantías.

Lamentablemente, esta estrategia de abordaje lleva a que muchos jóvenes no participan de estos programas, ya sea porque no se sienten beneficiarios, que su situación económica es favorable, que no están buscando trabajo, o simplemente no están interesados en la metodología que se les propone.

Es en este contexto, que entendemos que hoy en día es necesario trabajar estos aspectos con jóvenes de todas las clases sociales, que en algún momento de su vida van a trabajar, ya sea como dependientes, como jefes o en la empresa familiar, y que no necesariamente reciben esta formación en sus casas.

El rol de las empresas

Las empresas tienen la posibilidad de incidir de formar directa, ya que es aquí donde las acciones de RSE pueden tener un mayor impacto. Para lograr realmente aportar al desarrollo de los jóvenes el abordaje debe ser diferente de la educación formal, dinámico, flexible frente a las realidades locales, con herramientas concretas y con un fuerte énfasis en el vínculo directo con los empresarios. Se debe buscar acercarles a los jóvenes información actualizada para que puedan desarrollarse en un mundo laboral cada vez más competitivo, donde la incorporación de herramientas humanísticas para el trabajo es un valor agregado. El resultado buscado debe ser trasmitir a los jóvenes una «guía» de recomendaciones, consecuencias y comportamientos esperados en el ambiente laboral.

Es por tal motivo que es necesario focalizar las acciones en Responsabilidad Social Empresaria en este sentido, donde las empresas tienen mucho para aportar, generando un flujo de información constante entre los jóvenes y el mundo del trabajo, acercando ambas partes con acciones tanto desde la oferta como la demanda.

Los empresarios pueden aportar del lado de la demanda, los requerimientos que ellos manejan en materia de actitud hacia el trabajo. Desde el lado de la oferta de trabajo, es necesario desarrollar talleres y charlas donde se brinden herramientas que permitan acercar información sobre el ambiente de trabajo. Incorporando a empresarios en las charlas, ellos mismo ofician de guía actualizada para los jóvenes de como transitar el mundo del trabajo como una etapa de aprendizaje.

El objetivo debe ser el de poner especial énfasis en el lugar que ocupa el componente laboral en su proyecto de vida personal, así como en su entorno de vida familiar, amigos barrio, etc.

Es en este marco que las acciones de RSE deberían llegar a todos los centros educativos (públicos y privados), ofrecerlo a los hijos de empleados, y llevarlo a todos los ámbitos posibles para realmente lograr formar a los jóvenes. Porque si bien existen acciones en esta línea, es posible focalizar aún más las mismas para que la empresa aporte a su comunidad en función la temática que mejor maneja; el mundo del trabajo.