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REFLEXIONES SOBRE LA ASISTENCIA SANITARIA DE LOS TRABAJADORES DESPLAZADOS EN EL CONTEXTO DE LA GLOBALIZACIÓN...

Autor: Rodrigo Rascón López, profesor titular de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social (Universidad de León)

El desplazamiento de trabajadores como realidad cotidiana en el contexto internacional globalizado

Desde luego, el fenómeno conocido como globalización ha tenido consecuencias de la más variada índole en los más distintos aspectos de la existencia humana, cambiando de forma sustancial algunos paradigmas y estilos de vida. Entre estos múltiples cambios, no son los de menor calado aquellos que se refieren al trabajo humano, motivo por el cual el sector del ordenamiento jurídico encargado de normarlo, esto es el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, ha visto como se hacía necesario adaptar y readaptar múltiples de sus instituciones en el intento por proporcionar una respuesta adecuada a las nuevas realidades.

El presente discurso, tratará, brevemente, acerca de un problema de no menor importancia, cual es el de proporcionar un régimen de asistencia sanitario adecuado a los trabajadores que, por mor de la internacionalización de su empresa, se ven desplazados a otro país para desarrollar allí su prestación de servicios. Tal migración, que siempre supone un sacrificio humano notable, contribuye, empero, a la expansión de la (grande, pequeña o mediana) empresa, con independencia de su tamaño, pues, entre otros grandes cambios, un fenómeno creciente que se aprecia en los últimos tiempos es que las exportaciones e importaciones ya no son patrimonio de las grandes compañías, sino que las pequeñas y medianas (incluso simples trabajadores autónomos) pueden acometer (gracias a la mejora y abaratamiento de los transportes y las comunicaciones) una tarea que antes solía resultar excesiva.

Que en este proceso migratorio los trabajadores cuenten con la debida protección social y con asistencia sanitaria se revela como algo crucial para facilitar el desarrollo mercantil, y, de hecho, varias normas han intentado solucionar un problema que presenta arduas y numerosas aristas, y que en el presente discurso apenas si podrá ser esbozado.

Régimen jurídico aplicable a la asistencia sanitaria de los trabajadores desplazados

En los casos de desplazamiento de trabajadores españoles al extranjero con fines laborales, la normativa vigente permite en múltiples casos que esas personas cuenten con la prestación de asistencia sanitaria en el país de destino: tanto cuando el país de destino sea miembro de la Unión Europea (Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, Rumanía y Suecia), como del Espacio Económico Euopeo (Islandia, Liechtenstein y Noruega) y Suiza, como, en fin, cuando exista convenio bilateral (en la actualidad España tiene suscrito convenio bilateral con Andorra, Argentina, Australia, Brasil, Canadá (excepto Quebec), Chile, Colombia, Corea, República Dominicana, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Japón, Marruecos, México, Paraguay, Perú, Rusia, Túnez, Ucrania, Uruguay y Venezuela) o multilateral ratificado por España (como el convenio Iberoamericano). Ahora bien, en todos estos casos se exige el cumplimiento de determinadas formalidades administrativas. 

En concreto, el empresario que vaya a desplazar a trabajadores tendrá que dirigirse a la Tesorería General y entregar el modelo de solicitud TA300. Este modelo se cumplimentará cuando un empresario envíe a alguno de sus trabajadores a realizar la actividad temporalmente en otro país y en aplicación de las normas internacionales de Seguridad Social pueda ser de aplicación la legislación española de Seguridad Social. E igualmente el trabajador por cuenta propia que se traslade temporalmente a realizar su actividad a otro país y pueda seguir manteniendo su alta en el Régimen Especial de los Trabajadores por Cuenta Propia de acuerdo con la norma internacional aplicable. También se cumplimentará en el supuesto de realizar la actividad por cuenta ajena o propia simultánea o alternativamente en varios países de la Unión Europea, Espacio Económico Europeo y Suiza. Cuando se trate de la aplicación de los Convenios bilaterales, del Convenio Multilateral Iberoamericano o del Convenio Europeo será necesario adjuntar el formulario correspondiente establecido para cada Convenio.

En los supuestos de países de la UE, el EEE y Suiza, es necesario, además, que el trabajador haya solicitado y obtenido la tarjeta sanitaria europea; en caso contrario, el trabajador o la empresa deberán abonar los gastos generados y, posteriormente, solicitar el reintegro de los mismos, aportando la oportuna documentación justificativa. Se actuará igual en los casos de países con convenio bilateral con inclusión de asistencia sanitaria si no se ha efectuado el trámite administrativo previo.

En los países sin convenio bilateral de asistencia sanitaria, los gastos por las prestaciones sanitarias recibidas serán siempre abonados por el trabajador o la empresa al centro sanitario que las haya prestado, actuando posteriormente del mismo modo, descrito anteriormente, para su reintegro.

En todos los casos es requisito imprescindible para el trámite del reintegro, que se hayan utilizado los servicios sanitarios públicos, excepto en caso de urgencia vital.

A modo de breve conclusión

Desde luego (y en el actual contexto globalizado, en el que cada vez son más frecuentes los desplazamientos por motivos profesionales), resulta razonable la existencia de un marco jurídico que permita a los trabajadores disfrutar de la debida cobertura sanitaria cuando se encuentren prestando servicios en otro país diferente al suyo, pues lo contrario actuaría como freno de la actividad comercial internacional.

Con todo, la normativa es compleja, el juego de regímenes alternativos intrincado, y las formalidades burocráticas un tanto caóticas, lo cual hace que, desde estas páginas, se reclame una simplificación y racionalización del mecanismo, algo que no resulta fácil, pero que se antoja necesario para favorecer y simplificar todo lo posible el desenvolvimiento de las empresas, sobre todo pequeñas y medianas, en el juego económico internacional.