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RSC: MODA O NECESIDAD

Autor: Hans A. Böck.

Teatro Movistar Rialto, Barcelona Regal o Alianz Arena son nombres de nuestra vida cultural y social asociados a marcas donde antes sólo había entidades de ocio o deporte. Pero ¿es eso Responsabilidad Social Corporativa (RSC) o otra cosa o las dos cosas a la vez? Siendo benévolos, podríamos decir las dos cosas y nos quedamos sin artículo. Así que analizaremos un poco la RSC y la contextualizamos dentro del Marketing y sobre todo de la comunicación.

Responsabilidad Social Corporativa es un término que se ha forjado hace ya más de 50 años aunque la orientación moral y ética de las empresas o corporaciones tiene una tradición mucho más larga. Añadir al beneficio económico un beneficio ecológico y social obliga a las empresas a gestionar más allá de la contabilidad. Para muchos un problema de métrica.

Pero hace apenas 5 años con el estallido de la crisis financiera que ha hecho tambalear los cimientos del orden económico establecido, la RSC ha adquirido nuevo impulso y quizás mayor sentido. Hasta apenas unos cuantos años la RSC eran proyectos de ayuda a ONGs, actividades solidarias o ecológicas que nos servían a los responsables de Comunicación para exponer la marca y reforzar su conocimiento.

Desde la crisis del sistema financiera las corporaciones grandes tienen la necesidad de demostrar que sus actividades no son nocivas para el bienestar social y económico de las personas, que no ponen en peligro ni al planeta ni a las personas y sus comunidades. Cualquier organización nacional o internacional que se aprecia ha creado reglas donde quizás el código UN Global Compact pueda ser una orientación. Incluso las bolsa mide la RSC, en indicadores como el FTSE4Good Index de Londres y el Dow Jones Sustainability Index (DJSI) de Nueva York.

La RSC se ha convertido de un instrumento principalmente de Marketing en una actividad básica de las grandes empresas, que afecta profundamente a su gestión en el sentido de la definición que RSC es la forma de conducir los negocios de las empresas que se caracteriza por tener en cuenta los impactos que todos los aspectos de sus actividades generan sobre sus clientes, empleados, accionistas, comunidades locales, medioambiente y sobre la sociedad en general.

Y de allí queremos destacar dos elementos importantes:

1. La Comunicación de los valores y actividades relacionados con la RSC hacia dentro, a través de la comunicación interna de la organización, para que toda la organización comparta y perciba los valores y códigos marcados. En tiempos de redes sociales con tantos canales de comunicación hacia el exterior como empleados tenga una corporación, es esencial.

2. La necesidad de RSC en empresas medianas y pequeñas a través de la dedicación de recursos humanos o trabajos de voluntariado social. Sobre todos los PYMES y autónomos pueden aportar mucho a sus sociedades y enfatizar sostenibilidad y utilidad social.

Ojalá que la mentalidad de los responsables de Marketing de las grandes empresas se deje impregnar de la RSC y los Teatro Movistar Rialto, Barcelona Regal o Alianz Arena se conviertan en proyectos de RSC en vez de acciones de marketing y publicidad.