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ABOGADO RESPONSABLE, UNA PRIORIDAD SOCIAL PARA NUESTRA INSTITUCION...

Autora: Dña. Sonia Gumpert Melgosa, Decana del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid

Desde el año 2008, el concepto de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) se ha traducido para el Colegio de Abogados de Madrid en el de la “Responsabilidad Social de la Abogacía” siendo adaptado en función del papel esencial que los abogados tienen en la sociedad, garantizando el acceso a la justicia y en virtud de la conexión de la profesión con este valor constitucional.

“La Responsabilidad Social de la Abogacía tiene el compromiso de devolver a la sociedad parte de lo que los abogados reciben de ella”

Esta profesión tiene una responsabilidad hacia la sociedad en la que trabaja, que está íntimamente relacionada con el valor constitucional de la Justicia, acostumbrados a resolver problemas complejos, negociar, mediar y liderar.

La Responsabilidad Social de la Abogacía tiene el compromiso de devolver a la sociedad parte de lo que los abogados reciben de ella.

El modo de hacerlo es actuar en bien de la misma sin dejar de ser profesionales. Tenemos algunas actividades que certifican y encajan en este concepto, casos como el trabajo “Pro Bono”, la acción social, la orientación jurídica, el buen gobierno corporativo, la formación, la promoción de la diversidad, la conciliación, la lucha contra la discriminación o las iniciativas solidarias o medioambientales.

El Colegio de Abogados de Madrid (ICAM) cuenta con un Centro de Responsabilidad Social de la Abogacía (CRSA), que tiene como objetivo atender la responsabilidad social de los abogados y fomentar la acción y el voluntariado social con el fin de promover la mejora de los derechos, el acceso a la justicia y a la asistencia legal en aquellas comunidades más necesitadas, todo ello con pleno respeto a aquellas otras funciones de interés general que el ICAM tiene legal y estatutariamente encomendadas.

El concepto de Pro Bono deriva de la frase latina “Pro bono público” que se refiere a acciones realizadas “por el bien público”. Se trata de la prestación voluntaria de asesoramiento jurídico gratuito en beneficio de personas o comunidades necesitadas, menos privilegiadas, en situación de vulnerabilidad social o marginadas y a las organizaciones que las asisten, así como la prestación de asesoramiento jurídico gratuito en temas de interés público. 

El asesoramiento jurídico “Pro Bono” está destinado a entidades sociales. Las personas físicas podrán ser beneficiarias, a través de estas entidades, pero no de un modo directo. También trata de responder a consultas concretas que formulen estas entidades sociales en aspectos no cubiertos por sus asesorías jurídicas internas o por otros medios. Asimismo, el trabajo “Pro Bono” incluye tareas de formación jurídica gratuita a estas entidades sociales y a sus beneficiarios.

El Centro de Responsabilidad Social de la Abogacía promueve la actividad de trabajo “Pro Bono” de los colegiados del ICAM, a través de la puesta en contacto del abogado con el beneficiario de este trabajo. Para ello, el Centro mantiene, por una parte, un registro de aquellos abogados interesados en participar en este programa y, por otra, acuerdos con diversas entidades sociales sin ánimo de lucro que persiguen fines de interés social y que requieren de la prestación de estos servicios.

Nuestra forma de llegar a sus beneficiarios es a través de seminarios de formación jurídica gratuita dirigidos a grupos en riesgo de exclusión o a los trabajadores de ONG que trabajan con ellos.

Es el caso del programa de formación jurídica, “Conoce tus Leyes”, que tiene como objetivo dar a conocer, a través de unas charlas, a la población inmigrante, los aspectos esenciales del sistema legal e institucional español y promover así su integración en la Comunidad de Madrid.

Los profesionales del Derecho enseñan a los participantes aspectos esenciales de las normas que rigen la convivencia en nuestro país, las diferentes atribuciones de los poderes que conforman el Estado, la organización política institucional española, así como las nociones básicas de contratación laboral, normativa tributaria, de arrendamiento, de seguridad vial, derecho mercantil o derecho de familia, entre otros aspectos.

Además, se da formación a otros grupos vulnerables, como personas mayores, en materia sensibles como el testamento vital.

Los cursos están enfocados a dotar de herramientas y conocimientos jurídicos a estas entidades denominadas del “tercer sector”, transmitir los riesgos que asume las entidades por el incumplimiento, voluntario o involuntario, de sus obligaciones legales y facilitar el intercambio de experiencias.

El Colegio de Abogados de Madrid, a través del Centro, presta también apoyo institucional a las entidades sociales mediante la cesión de su imagen corporativa y realizando publicaciones en colaboración con las que están destinadas a los abogados.

Un buen ejemplo es la guía “Una cuestión de derechos. Los niños y las niñas antes la administración de Justicia en España”, Save the Children. Con ocasión del Día Internacional de los Derechos Humanos, esta entidad insiste que el acceso a la justicia es un derecho fundamental que los niños y las niñas deben tener plenamente garantizado.

Un papel fundamental para el Colegio de Abogados de Madrid, a través del Centro de Responsabilidad Social de la Abogacía, es la organización, en colaboración con entidades de referencia, de cursos en materia de extranjería, asilo, trata de personas que están dirigidos a la formación de letrados en estas
materias.