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TU SITIO WEB ES LA BASE DE TU ESTRATEGIA ONLINE, ¿OPTIMIZAS?

Autor: Enrique Rasche Santaolalla, CEO de Endow It Online y DIRCOM de Editorial Rasche

Hace tiempo que las empresas deberían haber dejado de requerir sitios web corporativos, con un diseño atractivo, cuya única función sea la de un mero escaparate de la actividad que desarrollan, de los productos que comercializan… pero todavía no es así del todo. Todavía existen dos velocidades en cuanto a lo que las empresas consideran necesario para su desarrollo en el entorno online. Y la una dista mucho de la otra.

No me gustaría explicarme mal. No estoy hablando de casos concretos, que de hacerlo, jamás se me ocurriría plantearlo en términos de generalidad. Cada empresa tiene una situación concreta. De lo que estoy hablando es de cualquier empresa que pueda llegar a incrementar su cuota de mercado mediante el desarrollo de una estrategia online definida, planificada, y ejecutada, de manera efectiva. Que son la mayoría de las empresas, eso sí…

Como decía, todavía existen dos velocidades en cuanto a lo que las empresas consideran necesario para su desarrollo en el entorno online. Quizá, este hecho sea consecuencia de la relativa juventud que este entorno tiene en cuanto a su máximo desarrollo se refiere. Quizá, el entorno online no cuenta todavía con una trayectoria suficiente como para que su conocimiento esté lo suficientemente expandido; y los resultados naturales de una buena estrategia, conocidos por todos. Quizá, cuando se dé esta situación, será cuando la necesidad de una estrategia bien definida sea aceptada por la generalidad y se conceptualice como una inversión ineludible, como una inversión con objetivos concretos y un retorno cuantificable y exigible. No cómo algo que quizá podría dar más de sí…

A día de hoy, es elevado el número de sitios web corporativos que no cumplen los requisitos mínimos necesarios para obtener una tasa de retorno óptima; ya sea por una arquitectura de la información deficiente, por una usabilidad inadecuada, por una optimización precaria de su código, por la inexistencia de cumplimiento con un diseño responsable… Y esto es indicativo de algo que va más allá, independientemente de las desoptimización de recursos que implica la mala ejecución de este desarrollo concreto. Para mi, es lógico pensar que si la plataforma fundamental de nuestra comunicación online no cumple con los requisitos necesarios para maximizar su rentabilidad, es muy probable que el resto de acciones o plataformas que desarrollemos en el entorno online tampoco lo hagan.

¿Hasta qué punto tiene sentido plantearse ampliar la inversión en el online cuando la base no está optimizada?

Me refiero, poniendo un ejemplo sencillo y concreto, a hacer campañas de Google Adwords cuando el enfoque marketing de la página que estamos promocionando no es el adecuado y por tanto la tasa de conversión no puede ser la máxima. Y como este ejemplo, podríamos poner muchos otros...

Hacer un sitio web corporativo que no se limite a estar ahí, para poder ser visto por quién aterrice en él, requiere de un equipo multidisciplinar. De un equipo que cumpla todas las fases necesarias para poder fijar objetivos que incrementen nuestra cuota de mercado. Hacer rentable lo que en principio todos consideramos una inversión hasta que deja de serlo por que no se obtienen los resultados esperados, y esto debería hacerse extensible a cualquier acción que llevemos a cabo en el entorno online.

Por que esto va de vender, y para conseguir el máximo beneficio, quizá deberíamos empezar por optimizar nuestras herramientas…