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UNA WEB YA: DECISIONES RÁPIDAS...

Autora: Eva Bruch, Socia de +MoreThanLaw

“La web debe conseguir que los usuarios interactúen con el despacho. Para ello es imprescindible que encuentren la forma de hacerlo. Lo conseguiremos incluyendo los llamados <call to action>”

Cuando un despacho o un abogado quieren renovar su web, o hacer una por primera vez, se les presentan un montón de dudas y preguntas para las que muchas veces no tienen respuesta. Deben tomar decisiones sobre un tema del que poco o nada conocen y esto hace que el proceso de creación o renovación de la web sea muy, muy largo. Vamos a intentar despejar algunas dudas con el objetivo de acortar ese proceso:

¿Hacemos la web nosotros o contratamos un profesional?

A menos que dispongamos de un departamento de nuevas tecnologías o tengamos la suerte que alguno de los abogados del equipo sea, además, un diseñador web, mejor contratar el servicio a un profesional. Ahorraremos tiempo (que al final también es dinero), el resultado final será mejor, y no estaremos limitados por nuestras habilidades técnicas.

Diseño vs. Funcionalidad

En la creación de la web hay dos “partes” a tener en cuenta: el diseño (aspecto) y las funciones o programación. Si el presupuesto del que se dispone para la web es limitado, mejor apostar por las funciones. Eso no significa que la web vaya a ser fea, simplemente no tendrá un diseño “super-exclusivo” que deje boquiabiertos a los usuarios, pero que poco más conseguirá si luego la web no resulta útil ni práctica.

Al optar por un buen desarrollador web, le pediremos que nos muestre pre-diseños para no tener sorpresas al final. Lo mejor es decirle ya de entrada que evite los tópicos del sector (martillos, librerías, balanzas, columnas, salas de reunión, etc...) Pensemos en nuestros clientes. Si el despacho es especialista en un área concreta, podemos poner imágenes relativas a dicha áreas. Haremos que nuestros clientes se sientan más cómodos e identificados con su negocio. Buzear en Google Images al introducir una palabra puede dar buenas ideas, abre tu mente y apuesta por imágenes menos clásicas.

Programación 100% o “templates”

Podemos pedir al desarrollador de la web que no utilice los “templates” (prediseños) de varias plataformas conocidas, entre ellas Wordpress, pero esto aumentará mucho el presupuesto y dilatará el proceso.

Utilizar los “templates” o temas prediseñados es un recurso útil, porque pueden adaptarse en cuanto a estructura, colores, tipografías, etc... por lo que al final, es difícil que la web del despacho sea igual a otra. Además muchos ya vienen preparados para ser visualizados en ordenador de sobremesa, ipad y móvil, lo que actualmente resulta casi imprescindible.

¿Qué estructura queremos?

Por supuesto la que mejor se adapte a la estrategia del despacho, pero ante la duda y la necesidad de dar una respuesta al desarrollador, podemos pensar en una estructura básica que tenga el siguiente esquema:

Home page
La firma
Equipo
Servicios
Recursos
Blog

¿Qué queremos que haga la web?

La web debe conseguir que los usuarios interactúen con el despacho. Para ello es imprescindible que encuentren la forma de hacerlo. Lo conseguiremos incluyendo los llamados “call to action” o llamadas a la acción, que debemos indicar claramente al desarrollador:

Formularios: para pedir información, una consulta, reservar hora, etc...

Descarga de documentos vía mail: guías, ebooks, recomendaciones, presentaciones (no corporativas)

Suscripción a la newsletter o entradas del blog: vía RSS o mediante un formulario en el que se facilite el mail.

Visualización de videos: corporativo, con contenido técnico informativo...

Posibilidad de video-chat: para que el usuario pueda contactar de forma inmediata con un abogado (indicando por ejemplo las franjas horarias de disponibilidad). Incluir el plugin de Skype o Google Hangouts puede ser una buena opción por su uso más generalizado.

Calculadoras: de honorarios por ejemplo.

Intranets o portales de cliente con el enlace visible en la Home Page.

En relación a las bios de los abogados, es importante que sean completas e incluyan sus fotografías. Un buena opción para evitar tener que actualizar la web cada vez que un abogado publica un artículo, es poner un enlace a su perfil de Linkedin para que el usuario pueda ampliar la información sobre ese abogado. En este caso, el abogado será el responsable de mantener actualizado su perfil en la red social.

¿Cómo distribuir los recursos?

Son muchos los servicios adicionales que nos pueden ofrecen cuando rediseñamos o creamos la web del despacho, todos ellos útiles y sin duda necesarios, pero ante un presupuesto ajustado, debemos decidir cuáles contratar.

Algunos en los que es recomendable invertir recursos económicos son:

“Naming”: Si no tenemos un nombre para el despacho o queremos cambiarlo, una agencia que nos ayude a buscarlo es una opción muy interesante. Ahora se estila poner nombres de fantasía porque se recuerdan más. El trabajo de posicionamiento en buscadores se hace mediante SEO o SEM y básicamente por el contenido de la web, por lo que no importa que el nombre del despacho no coincida con el de sus socios fundadores.

Logo: Imprescindible tener una imagen que identifique nuestro proyecto y acompañe el nombre del despacho. Contratar el diseño a un profesional ahorra mucho tiempo porque además ya facilita todas las versiones, tamaños, resoluciones y formatos que puedan pedir las redes sociales, directorios, periódicos, revistas, otras webs de enlace, etc...

SEO: Un buen trabajo de posicionamiento orgánico ayudará a que la web sea fácilmente localizable para nuestros usuarios.

Hay otros servicios en los que es más recomendable que invirtamos nuestro tiempo, y a la vez, nos ahorramos el coste:

Redactar contenidos: newsletter, posts para el blog, artículos, ebooks, guías... Esto es nuestro “expertise”, solo nosotros podemos demostrar lo que realmente valemos, y estas son nuestras “herramientas” para hacerlo. Hay agencias y periodistas que redactan contenidos, pero no podrán imprimir nuestra “huella” en ellos.

Gestionar las redes sociales: se trata de nuestra voz en Internet, nadie mejor que nosotros mismos interactuará con compañeros, amigos, clientes, potenciales, etc...

Ánimo con la web, no dejemos que su rediseño o creación retrase nuestra actividad profesional y de marketing, o que consuma más recursos de los estrictamente necesarios.